Hace tiempo que venimos reclamando que se efectúe la remediación de los suelos contaminados por hidrocarburos provenientes de la estación de servicio Shell de Lima e Independencia.
 
Hace 20 años que se descubrió la existencia del problema, a partir de una explosión de nafta que ocurrió en la estación Independencia del subterráneo. El juicio duró 10 años, durante los cuales Shell arguyó que la contaminación del subsuelo con nafta se originaba en alguna otra fuente que no era la estación de servicio. Finalmente, Shell fue condenada a remediar los suelos contaminados "mediante el procedimiento de cambio de tierra". Existe sentencia firme desde hace dos años, sin que todavía se hayan iniciado las obras de remediación.
 
Cuando nosotros tomamos el problema, descubrimos que en dos décadas el Gobierno de la Ciudad ni siquiera había registrado la existencia del problema. No había ningún expediente abierto sobre el tema, a pesar de que el actual Jefe de Gobierno había alguna vez encabezado manifestaciones de vecinos asustados que pedían la solución del problema. Tuvimos varias reuniones con las autoridades de la Ciudad y se abrió un expediente a nombre de uno de los peritos del Juzgado.
 
Como pasaron varios meses sin que se hiciera nada, enviamos una consulta a la Procuración de la Ciudad. Le preguntamos al Procurador si se podía considerar como un delito la actitud de las autoridades de dejar pasar el tiempo sin hacer absolutamente nada en una situación de alto riesgo potencial como la presente.
 
De inmediato se hizo una inspección en la estación Independencia del subterráneo, en la que participaron el entonces Secretario de Medio Ambiente, Arq. Eduardo Riciutti y varios funcionarios del área. Su informe reveló lo que todos sabían desde hacía mucho tiempo: que la situación era "preocupante" por los riesgos que implicaba el goteo de nafta al subte.
 
Es significativo que en la estación del subterráneo funcione permanentemente una bomba para la extracción de los gases de hidrocarburos que llegan a través del suelo contaminado. Esta bomba es la que hace que los niveles de explosividad sean muy bajos. De ella depende la seguridad de los trabajadores y pasajeros del subterráneo.
 
La inspección del Secretario de Medio Ambiente se realizó para la Navidad del año 2001, es decir, hace un año, y la preocupación manifestada en ese informe no se tradujo hasta ahora en ningún hecho concreto, salvo en algún movimiento de papeles.
 
Mientras tanto, al iniciarse el proceso de ejecución de la sentencia, Shell contrató a una empresa llamada Arcadiz S.A., para que realice las tareas de monitoreo previas a la remediación.
 
Publicamos el informe del Grupo Pericial designado por el Juzgado para hacer el seguimiento de dicha ejecución. Como se ve, los peritos son extremadamente críticos con el modo en que Shell y Acadiz llevan a la práctica el monitoreo de contaminantes y piensan que las técnicas utilizadas no aseguran encontrar las principales fuentes de contaminación, ni, por ende, remediarla.
 
 
Conchas del peregrino estilizadas en la fachada del Palacio Pizzurno,
obra del Arq. Carlos Altgelt, Buenos Aires


GRUPO PERICIAL PRESENTA INFORME DE LAS

TAREAS DE EJECUCIÓN DE SENTENCIA REALIZADAS HASTA LA FECHA

                                                    Por Manuel Sigüenza y Fernando Máximo Díaz

Señor Juez:

Manuel Sigüenza y Fernando Máximo Díaz, respectivamente perito ingeniero de oficio, y consultor técnico geólogo de la actora, en autos caratulados “SUBTERRÁNEOS DE BUENOS AIRES SOCIEDAD DEL ESTADO c/DUEÑO Y PROPIETARIO ESTACIÓN DE SERVICIO SHELL CALLE LIMA ENTRE ESTADOS UNIDOS E INDEPENDENCIA Y OTROS s/DAÑOS Y PERJUICIOS” (Expte. 39121/1991), en el ejercicio de las funciones de Control y Supervisión asignadas por la Cámara durante la ejecución de sentencia, nos presentamos ante V.S. y respetuosamente decimos que:

1.-

Venimos en tiempo y forma a cumplir con lo ordenado por V.S. mediante resolución del 10/07/02 (fs 3423 vta), que, en relación a las tareas de monitoreo a cargo de las condenadas, requiere al grupo pericial la información indicada a fs 3423, es decir, las “tareas que se han cumplido, metodologías utilizadas, tiempo estimado que irrogará dicha tarea de monitoreo y todo otro dato de interés a los fines del cabal cumplimiento de la sentencia”.

2.- CARÁCTER DEL INFORME DEL GRUPO PERICIAL

Dado que la Justicia ha asignado al grupo pericial la función de control de la ejecución de sentencia, nuestro informe responde al fiel ejercicio de esa función, que implica efectuar un seguimiento crítico de las tareas a fin de comprobar si las mismas se llevan a cabo en base a los criterios técnico-científicos de la buena práctica, y cumpliendo con la sentencia, el plan director, y las resoluciones judiciales obrantes en el expediente.

Informar las “tareas que se han cumplido” implica necesariamente informar no sólo qué se ha hecho, sino cómo se lo ha hecho, incluyendo al respecto todas aquellas falencias de relevancia que hayamos detectado en el proyecto, dirección y/o realización de las mismas, de forma tal de tener el fundamento adecuado y necesario para dictaminar en qué medida se ha cumplido (o se está cumpliendo) o no con alguna de las tareas correspondientes al programa de monitoreo de evaluación establecido por el plan director de obra.

Más allá que esa es nuestra obligación en el ejercicio de la función asignada, entendemos que sólo así nuestro informe puede ser útil para establecer a tiempo las correcciones técnicas necesarias que garanticen el fiel y rápido cumplimiento de la sentencia, en beneficio del interés público comprometido, y de la economía procesal.

3.- PLANTEOS EFECTUADOS POR EL GRUPO PERICIAL EN EL EXPEDIENTE ADMINISTRATIVO PREVIAMENTE AL INICIO DE LAS TAREAS

A partir de lo resuelto por V.S. en fecha 26/12/01 en cuanto a nuestra legitimidad para introducir los planteos pertinentes en el expediente administrativo 35.238/01, en fecha 4/1/02 hemos concurrido a la Dirección de Política y Evaluación Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a fin de presentar copia de nuestro escrito “Grupo Pericial Denuncia” que obra a fs.  3296-9 de estas actuaciones.

Posteriormente, con fecha 10 de mayo de 2002, la Directora General de la Dirección de Política y Evaluación Ambiental del GCBA nos remitió, para nuestro conocimiento y consideración, copia de una nota dirigida con fecha 8/5/02 por Shell CAPSA a esa dependencia (ver Anexo Nº 1), que dio lugar a que presentáramos un nuevo informe en el expediente administrativo con fecha 20/5/02.

Tal cual lo hemos manifestado en dicho informe, que adjuntamos aquí como Anexo Nº 1, “las manifestaciones efectuadas por Shell en su presentación son opuestas a la decisión firme de la Justicia, y no responden a las resoluciones y consideraciones técnicas obrantes en el expediente judicial”. Hemos manifestado en consecuencia que debía exigírsele a Shell CAPSA el cumplimiento de los requisitos técnicos imprescindibles para proteger el orden público ambiental y proveer a la recomposición del ambiente dañado.

Como consecuencia de nuestra presentación, tomó intervención el Sr. Director General de la Dirección General de Control de la Calidad Ambiental, quién, visto lo informado por estos peritos y por el Laboratorio de Calidad Ambiental de dicha repartición (ver Anexo Nº 3), manifestó con fecha 4/6/02 (ver Anexo Nº 4) “compartir el criterio sustentado” en dichos informes, y “en particular, la imperiosa necesidad de requerir y exigir en tiempo perentorio a la Empresa SHELL CAPSA el íntegro cumplimiento de los puntos consignados en el apartado B” de nuestro informe (Anexo Nº 1).

4.- INCUMPLIMIENTO CON EL PROGRAMA DE GARANTÍA DE CALIDAD DEL PLAN DIRECTOR

La empresa encargada de la tarea de monitoreo no ha cumplido hasta la fecha con el Programa de Garantía de Calidad que forma parte del Plan Director (fs 3015vta).

Debemos remarcar que el nivel de validez de toda obra sujeta a control está totalmente subordinado a que se ponga a disposición del ámbito de control toda la información acerca de las características y fundamentos del proyecto a realizar, la asignación de responsabilidades, los detalles técnicos de las tareas a realizar, etc., y que se brinde el máximo nivel de acceso a la información requerida para el ejercicio de dicho control.

La inexistencia hasta la fecha del Programa de Garantía de Calidad de las tareas que se han ido realizando, implica, además del incumplimiento del Plan Director, graves inconvenientes y limitaciones para el desempeño de la función de control que nos ha sido encomendada.

Asimismo debemos informar a V.S. que se nos ha negado el acceso directo a la información analítica, con el argumento de que existía un “compromiso de confidencialidad” entre las empresas contratistas y Shell CAPSA que impedía que dichas empresas nos proporcionaran la información previamente a su aprobación por Shell CAPSA.

En la búsqueda de la corrección de estas falencias, hemos dejado constancia de ellas en el libro de obra, tanto en lo referente al libre acceso a toda la información que se genere durante la realización de las tareas (nota Nº 23 de fecha 12/6/02, agregada a la presente como Anexo Nº 5), como en lo referente a la elaboración de un Programa de Garantía de Calidad  (nota Nº 34 de fecha 8/7/02, agregada como Anexo Nº 6).

Recién con fecha 21/7/02 se nos ha entregado copia de los lineamientos de un programa de garantía de calidad, aún no implementado hasta la fecha.

El incumplimiento con el Plan Director en lo referente al Programa de Garantía de Calidad, y la consecuente falta de información acerca del proyecto, de los responsables, de las características de las tareas, etc., ha llevado a la existencia de numerosas anomalías que hemos detectado durante el desempeño de nuestra función, tanto en las tareas y/o procedimientos que se iban realizando, como en la asignación de responsabilidades.

4.1.- Anomalías referidas a los profesionales responsables del proyecto y de la obra

Desde el mismo inicio de las tareas de ejecución de sentencia (reunión del 24/5/02 en la estación de servicios Shell), hemos requerido que se informe fehacientemente quienes eran los profesionales que ejercían la Dirección del Proyecto y la Dirección de Obra, requerimiento que hemos reiterado en el libro de obra el 12/6/02 (Nota Nº 22 agregada a la presente como Anexo Nº 7).

Este requerimiento no fue satisfecho en todo el primer mes de realización de las obras. Es decir que las tareas de ejecución de sentencia realizadas durante el primer mes carecieron de Director del Proyecto y de Director de Obra.

Recién el 24/6/02 Shell CAPSA nos proporcionó copia de una nota enviada por esa empresa a la Dirección General de Política y Evaluación Ambiental (ver Anexo Nº 8), en la cual se informaba que el Director del Proyecto era el Dr. en Geología Sat Sansar Singh, y que el Director de Obra era el Ing. Eduardo Oscar Capdevilla, quien, de acuerdo a lo informado posteriormente, a partir del 4/7/02 fue reemplazado en esta función por el Ing. Alfredo Fonda, continuando como como coordinador del proyecto.

Dado que en la copia de la nota de fecha 24/6/02 se había omitido la referencia a la matrícula profesional del Dr. Sat Sansar Singh (no así la de los otros profesionales), nos hemos dirigido por nota al Consejo Superior Profesional de Geología (ver anexo Nº 9) a los fines de confirmar si el citado profesional cumplía con los requisitos legales vigentes.

Al respecto el Consejo Superior Profesional de Geología nos informó por nota de fecha 16/8/02 (ver anexo Nº 10) que “el referido profesional no está matriculado como Geólogo extranjero, ni ha solicitado la autorización en los términos en que lo requiere el art. 9 de la ley 19.937”.

Es decir que quien ha sido designado como Director de Proyecto no cumple con los requisitos exigidos por la ley vigente para el ejercicio de la geología en jurisdicción o ante autoridades o Tribunales Nacionales.

4.2.- Anomalías referidas al proyecto de monitoreo

Previamente al inicio de las tareas, todo conocimiento que hemos tenido del proyecto de monitoreo ha surgido de la vista que hemos tomado del expediente administrativo 35.238/01 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y que hemos referido en el capítulo 3 de este informe.

Hasta ese momento Shell CAPSA no había presentado en estas actuaciones ninguna información técnica del proyecto que se iba a implementar, y tampoco nos había proporcionado en forma directa al grupo pericial información alguna, aspecto del cual hemos dejado constancia en el Acta labrada en fecha 24/5/02, día de inicio de las tareas de ejecución de sentencia. En dicha acta, que obra a fs. 3417-8, se expresa que “en este estado los señores ingeniero Manuel Sigüenza y el licenciado Fernando Máximo Díaz, en los caracteres invocados dejan expresa constancia que sus firmas acreditan solamente su presencia en la presente y que hasta el momento no se les ha proporcionado la información técnica, ni los cronogramas de las tareas a realizar”.

No obstante ello, en la reunión efectuada en la estación de servicios Shell el día de inicio de las tareas de ejecución de sentencia, hemos manifestado las objeciones surgidas de la vista del expediente administrativo, y que motivaron nuestra presentación en dicho ámbito de la nota incluida en aquí como Anexo Nº 2. Estas objeciones fueron reiteradas en la reunión realizada en la misma estación el 13/6/02 con la presencia de profesionales chilenos y estadounidenses de la empresa actuante.

En ambas reuniones se careció de toda respuesta técnica a nuestras objeciones, que planteaban la invalidez del proyecto de monitoreo encarado por la empresa, en cuanto el mismo se basada en la pretendida delimitación de la contaminación profunda (a más de 14 metros bajo el nivel de la superficie) a partir de mediciones en microsondeos de sólo 1,5 metros de profundidad.

Posteriormente, y a partir de nuestra presentación de la nota que se adjunta como Anexo Nº 2, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires exigió a Shell CAPSA la realización de perforaciones profundas, y la intensificación de la investigación en la propia estación de Servicios, lo cual motivó una modificación de hecho del proyecto de monitoreo originalmente encarado por la empresa.

5.- CARACTERÍSTICAS DE LAS TAREAS DE MONITOREO REALIZADAS HASTA LA FECHA

5.1.- Monitoreo de hidrocarburos gaseosos en el suelo

5.1.1.-         Incorrecto objetivo de la tarea e inadecuado diseño de la red

El Plan Director exige en la etapa de monitoreo de evaluación la identificación de la extensión tridimensional total de la migración de constituyentes hidrocarburíferos mediante el monitoreo del suelo, del agua subterránea, y del gas en el suelo, en sus distintos niveles de profundidad.

Las condenadas encararon el monitoreo tratando de reducir la obra a la sola ejecución de pozos de monitoreo gaseoso a 1,5 metros de profundidad, para “...continuar con las tareas en las áreas que puedan eventualmente presentar anomalías gaseosas...” y “...definir el tipo de remediación, si fuera necesario...” (nota de Shell CAPSA a la Dirección General de Política y Evaluación Ambiental del GCBA incluida como Anexo Nº 1).

Manifestamos al respecto que esto implica un incumplimiento con la sentencia, con el plan director y con las resoluciones obrantes en el expediente, y carece de todo sustento técnico.

Al respecto hemos reiterado en numerosas oportunidades, que la sentencia ya ha establecido la existencia de contaminación, la identificación de la fuente de contaminación, la necesidad de la remediación, y el tipo de remediación, siendo la función de la etapa de monitoreo exclusivamente el establecimiento de los límites tridimensionales precisos de la contaminación.

Además hemos señalado una falencia técnica conceptual, en cuanto el monitoreo de gas en el suelo a sólo 1,5 metros de profundidad no proporciona por sí sólo información válida acerca de la extensión de una contaminación verificada a 15 metros de profundidad, ni permite siquiera detectar el área de mayor nivel de contaminación que existe a dicha profundidad.

En tal sentido hemos manifestado, previamente a la ejecución de la tarea, que los 167 microsondeos proyectados en la primera etapa no constituían una tarea correctamente diseñada, en cuanto fallaba notoriamente en sus objetivos y, a pesar de la cantidad de perforaciones, la información que proporcionarían sería insuficiente en lo referente a los vapores de hidrocarburos, en cuanto  no se ejecutaba ninguno en el foco contaminante (eje de los tanques enterrados de hidrocarburos), ni en áreas de veredas y calles, que es donde puede esperarse el entrampamiento de los gases y, consecuentemente, los mayores valores. Además se trataba sólo de mediciones superficiales, quedando aún sin satisfacer la realización de mediciones de gases a mayor profundidad.

No obstante ello la empresa a cargo de las tareas continuó con la implementación del sistema ya diseñado, el cual se extendió posteriormente con la ejecución de 9 microsondeos más en el sector de la estación de servicios más próximo a la calle Lima.

5.1.2.-         Ejecución de microsondeos

Los microsondeos fueron realizados mediante la hinca de sacatestigos de cuchara partida, metodología seca que no fue objetada por estos peritos.

5.1.3.-     Toma de muestras inalteradas de suelos

En cada microsondeo se extrajeron dos muestras inalteradas de suelo (salvo en contados casos en que no hubo recuperación de muestra). La metodología no fue objetada por estos peritos.

5.1.4.-         Medición in situ de VOC (componentes orgánicos volátiles)

Sobre una porción disgregada de cada muestra de suelo extraída se realizó la medición in situ de los componentes orgánicos volátiles mediante la utilización de un detector portátil por foto ionización marca MiniRAE 2000, con una resolución de 0,1 ppm, y una precisión de 2 ppm. La metodología no fue objetada por estos peritos.

Los resultados obtenidos se exponen en el Cuadro Nº 1, pudiendo remarcarse al respecto la detección de valores significativamente altos dentro del predio de la estación de servicios.

5.1.5.- Análisis de las muestras de suelo

Para el análisis de las muestras de suelo la empresa a cargo de las tareas ha dado intervención al laboratorio Analytico, de Holanda. Los análisis aún no han concluido, exponiéndose en el Cuadro Nº 1 los que nos han sido proporcionados hasta la fecha. Tampoco se nos ha puesto a disposición aún la documentación técnica que demuestre adecuadamente la compatibilidad de las metodologías analíticas empleadas con los métodos EPA requeridos en el plan director..

5.1.6.-         Instalación del pozo de muestreo de gases

Para el muestreo de gases se instaló en el microsondeo un caño de acero inoxidable perforado en su porción inferior (fotos Nº 1 y 2), que entraba en forma ajustada en el pozo, sellándose el espacio anular superior con bentonita (foto Nº 3). Esta metodología no fue objetada por los peritos.

Resulta importante señalar que la empresa a cargo de la obra no dejó instalados los pozos de monitoreo sino que procedió a desmantelarlos inmediatamente a la extracción de la muestra de gas. No se nos informó las razones de este proceder, que planteaba un impedimento a toda posible extracción posterior de muestras con fines de control.

Habiéndose cometido graves falencias en el muestreo de gases, que quita validez a los resultados obtenidos (como se desarrolla en el punto siguiente), es este inadecuado proceder de la empresa el que conlleva a que la toma de nuevas muestras implique la ejecución de nuevos microsondeos. Si se hubieran dejado instalados los pozos ya construidos (como indica la buena práctica) la realización de un nuevo muestreo sería una tarea de rápida y fácil ejecución.

5.1.7.-         Falencias diversas en la toma de muestras de hidrocarburos gaseosos y en su análisis

En la toma de muestras de hidrocarburos gaseosos hemos detectado numerosas falencias de envergadura tal que quitan validez a las muestras obtenidas y, en consecuencia, a los datos analíticos surgidos de ellas.

a.- Conexión del pozo con el aire atmosférico durante la operación de muestreo

Al segundo día del comienzo de la toma de muestras de gas del suelo hemos detectado una falencia en el procedimiento de muestreo consistente en que, posteriormente a la purga del pozo, realizada mediante una bomba de succión MiniVol Portable Air Sampler marca Airmetrics conectada al mismo a través de una manguera plástica, se procedía a desconectar dicha manguera de la bomba para instalar en línea el filtro de carbón activado.

                        De esta manera, durante el lapso de la conexión del filtro la manguera quedaba abierta al exterior, y en consecuencia el pozo quedaba conectado al aire atmosférico.

Esto fue comunicado inmediatamente a los profesionales actuantes requiriéndose su inmediata corrección en razón de que invalidaba el procedimiento de muestreo. Las tareas se suspendieron hasta que se acordó la corrección a implementar que, como consta en la nota Nº 5 del libro de obra de fecha 30/5/02 (incorporada a la presente como Anexo Nº 11), consistió en la instalación de una válvula en la manguera, en línea con el filtro, de forma tal de proceder a su cierre durante la instalación del mismo (foto Nº 6), evitando así el ingreso de aire atmosférico al pozo.

Sorprendentemente Shell CAPSA, en la presentación efectuada ante la Dirección de Política y Evaluación Ambiental del GCBA en fecha 24/6/02, ha hecho mención a la citada nota Nº 5 como presunta constancia de que “...el método de extracción y análisis ha sido conformado por los Señores Peritos...” (ver Anexo Nº 8). Esto es carente de toda verdad, puesto que en ningún momento hemos conformado los métodos de extracción y análisis del monitoreo de gases. La nota Nº 5 del libro de obra surge de una importante objeción técnica efectuada por estos peritos, y planteó exclusivamente la corrección de la misma, sin que ello haya implicado ningún aval a otros aspectos técnicos del procedimiento.

b.- Empleo de inadecuados caudales de extracción, filtros de adsorción, equipamiento de bombeo de gases y metodologías analíticas

A medida que se nos fueron proporcionando los resultados analíticos correspondientes a las muestras de gases hemos ido señalando con preocupación la divergencia existente entre dichos resultados (todos nulos) y las mediciones de VOC efectuadas in situ de acuerdo a la metodología reseñada en el punto 5.1.4.

En fecha 12/6/02 hemos requerido en el libro de obra (nota Nº 22 incluida como Anexo Nº 7) que se nos proporcione información técnica de la metodología empleada en el monitoreo de gases. Y en la reunión efectuada el 13/6/02 con los profesionales de la empresa a cargo de las tareas, hemos manifestado nuestra inquietud acerca de la validez de los procedimientos de muestreo, y hemos requerido insistentemente, sin lograr respuesta, que se justificaran las razones de la divergencia entre las mediciones de VOC y los resultados analíticos de gases.

La recepción en fecha 5/7/02 de los primeros resultados de hidrocarburos en suelos  procedentes del laboratorio Analytico, nos proporcionó un fundamento mayor para nuestra inquietud, en cuanto en la muestra A1(T2), en la cual se había medido in situ 3,9 ppm de VOC, se confirmaba la presencia de 1.200 mg/Kg de hidrocarburos, lo cual dejaba sin justificación técnica alguna la determinación efectuada en la muestra de gases, que había dado nula.

Ante esta situación hemos procedido inmediatamente a realizar una investigación técnica específica en ámbitos especializados, cuyo resultado llevó a detectar que el muestreo de gases efectuado carecía de total validez en cuanto:

·   Se empleó un caudal de extracción excesivamente alto y totalmente contrario a las normas de muestreo

·   Se empleó un filtro de características inválidas para determinaciones ambientales

·   Se emplearon metodologías analíticas inadecuadas

En efecto, mientras que las muestras de gas fueron extraídas con un equipo MiniVol Portable Air Sampler marca Airmetrics, a un caudal constante de 2 litros/minuto (tal como se distingue en la foto Nº 4), ese valor supera en un orden de magnitud el máximo admitido en todas las referencias técnicas de muestreo de gases.

En la vista que hemos tomado del expediente administrativo 35.238-01 en fecha 12/7/02, hemos constatado que esta situación era de conocimiento de la empresa a cargo de la tarea, en cuanto la norma ASTM D3686-95 (presentada por Shell CAPSA en dicho expediente con en fecha 3/1/02) recomienda para benceno velocidades de muestreo variables entre 0,1 y 0,05 litros/minuto.

Es decir que se empleó un caudal de bombeo de 20 a 40 veces superior a lo recomendado por la norma a la cual iba a ajustarse la empresa de acuerdo a sus propias manifestaciones.

Debemos señalar que el caudal de toma de la muestra es fundamental pues el filtro de carbón activado retiene los contaminantes por adsorción, proceso que se basa en la acción de fuerzas superficiales muy débiles que requieren un lento paso del gas por el filtro para que los contaminantes puedan ser retenidos. Una velocidad mayor a la indicada por las normas hace que no queden retenidos los contaminantes en el filtro aún cuando estén significativamente presentes en el gas muestreado.

Por tal motivo el caudal empleado invalida por sí solo el muestreo de gases efectuado.

Pero además de ello se ha utilizado un procedimiento inadecuado para determinaciones ambientales, con una incorrecta selección del filtro, y una incorrecta metodología analítica de referencia.

Los filtros de carbón activado que se han empleado (SKC 226-01, con adsorvente Coconut Charcoal) no corresponden a determinaciones ambientales, sino a determinaciones standard en ámbitos de higiene y seguridad laboral, correspondiéndose no con normas analíticas EPA sino con normas NIOSH u OSHA. La misma marca de filtro (SKC) tiene una línea de filtros ambientales (tubos de desorción térmica) adaptados a las normativas analíticas EPA, que son las exigidas en el Plan Director.

Debemos señalar finalmente que el laboratorio actuante (LABTESA) tampoco se ajustó a la norma NIOSH correspondiente a hidrocarburos volátiles, sino que empleó un procedimiento interno de laboratorio, tal cual surge de sus propios informes, lo cual marca otro nivel más de anomalía.

Ante los resultados de la investigación realizada, en fecha 8/7/02 hemos informado nuestras conclusiones en el libro de obra, mediante nota Nº 35 (que adjuntamos a la presente como Anexo Nº 12),  señalando las graves falencias detectadas, y manifestando al respecto que “estas falencias quitan validez al muestreo realizado y a los resultados obtenidos con la consecuente necesidad de rehacer desde el principio las tareas correspondientes al monitoreo de gases”.

A pesar de ello se continuó empleando la misma metodología en las 9 mediciones de gases realizadas posteriormente dentro de la estación de servicio. Los resultados continuaron siendo nulos, aún en los microsondeos en los cuales se habían medido concentraciones de VOC de 198 ppm (pozo Nº A-12) y 328 ppm (pozo Nº A-14), y en donde la posterior ejecución de perforaciones profundas permitieron detectar niveles de VOC de 1.714 ppm con fuertes olores a hidrocarburos.

Esto evidencia además una gran contradicción entre el diseño del programa de monitoreo de gas en el suelo y los resultados obtenidos. No pueden justificarse los resultados obtenidos (valores de gases nulos en sitios en donde la ejecución de perforaciones evidencia la existencia de una contaminación de hidrocarburos) considerando válido el programa de monitoreo planteado por la empresa (sustentado en la detección de la contaminación profunda por mediciones de gases a nivel de superficie).

Esa contradicción marca en realidad una doble falencia: el diseño inadecuado del programa de monitoreo de gas en el suelo (tema que hemos desarrollado en el punto 5.1.1., y la invalidez del muestreo y análisis del gas en el suelo.

Los resultados parciales de los análisis efectuados en las muestras de suelo por el laboratorio Analytico también contradicen al monitoreo de gas en el suelo, en tanto, como se puede observar en el Cuadro Nº 1, han demostrado la presencia de tolueno en diversos microsondeos, en cantidades que deberían haber sido detectadas en las correspondientes muestras de gas si los muestreos y los procedimientos analíticos hubieran sido  correctos.

Otro aspecto importante que debemos remarcar es que en el caso del monitoreo de gases en los 9 microsondeos realizados en la estación se servicio, se nos planteó nuevamente la “confidencialidad de la información” procedente del laboratorio, hasta tanto SHELL CAPSA autorizara su entrega. Como resultado de ello los resultados analíticos de las muestras de gases extraídas en la estación de servicio el 15/7/02 se nos proporcionaron casi un mes después (el 9/8/02), lo cual quita transparencia a todo el procedimiento.

5.2.- Monitoreo de hidrocarburos libres, retenidos y disueltos en perforaciones a la capa freática

5.2.1.-         Insuficiente diseño de la red

No se ha efectuado un adecuado diseño integral de la red de pozos de monitoreo del agua subterránea en lo referente a la cantidad de pozos a instalar y al criterio de instalación de los mismos. Las consecuencias de ello es el consecuente retraso en las tareas de monitoreo, puesto que se ha cerrado la segunda etapa de la obra con la ejecución de pozos de monitoreo insuficientes en su cantidad para los fines perseguidos, requiriéndose en consecuencia el posterior planteo de una nueva etapa. Se avanza por etapas sin tener la dimensión integral de la tarea a realizar.

Otro aspecto del diseño que hemos cuestionado es que se haya encarado el mismo sin haberse procedido a realizar previamente el relevamiento preciso y detallado del área de trabajo con ubicación de todas las instalaciones superficiales y subterráneas, tal cual lo requiere el Plan Director, y tal cual lo hemos reiterado en la nota Nº 34 del libro de obra (ver Anexo Nº 6). Posteriormente a que planteáramos esta objeción en el libro de obra se nos ha enviado un plano con ubicación imprecisa, desplazada e incompleta de las instalaciones de subterráneos, y con errores groseros (pozos de monitoreo que atraviesan los túneles de subterráneos, por ejemplo).

5.2.2.-         Ejecución de las perforaciones

Las perforaciones fueron realizadas con metodología seca, empleando una perforadora de barreno helicoidal (fotos Nº 7 y 8), hasta alcanzar los 18 metros de profundidad. Esta metodología no fue objetada por estos peritos.

Hemos objetado, en cambio, la ejecución de las perforaciones sin previamente proceder a elaborar planos a escala de detalle que incluyan todas instalaciones subterráneas (como hemos expresado en el punto 1 de la nota Nº 34 del libro de obra, incluida aquí como Anexo Nº 6), lo cual, además de no cumplir con el plan director, expone a riesgos de accidentes y/o siniestros.

5.2.3.-     Toma de muestras inalteradas del suelo

A cada metro de avance de la perforación del pozo de monitoreo se procedió a extraer muestras inalteradas del suelo mediante el empleo de un sacatestigos de cuchara partida. Esta metodología no fue objetada por estos peritos.

5.2.4.- Medición in situ de VOC (componentes orgánicos volátiles)

Sobre una porción disgregada de cada muestra de suelo extraída se realizó la medición in situ de los componentes orgánicos volátiles mediante la utilización del detector portátil indicado en el punto 5.1.4. La metodología no fue objetada por estos peritos.

5.2.4.-         Instalación del pozo de monitoreo

En las perforaciones realizadas se procedió a instalar un filtro de acero inoxidable de 2” de diámetro y 5 metros de longitud (foto Nº 9), ensamblado mediante rosca con caño camisa del mismo diámetro y material. La base del filtro se instaló 3 metros por debajo del nivel freático. El diseño del pozo se completa con la instalación de un prefiltro de arena y luego con un sellado anular de bentonita y cemento bentonita, instalándose finalmente una tapa del caño y, a nivel de la superficie, una tapa con candado que impide su acceso a extraños. El diseño del pozo no fue objetado por estos peritos.

En lo referente a su construcción hemos objetado la arena instalada como prefiltro, por sus características inadecuadas.

Debemos señalar que esta objeción (que motivó la nota Nº 69 del libro de obra, incluida en la presente como Anexo Nº 13), se basa en el incumplimiento con la referencia técnica indicada en el Plan Director, que establece que “los materiales usados para construir el prefiltro deben ser químicamente inertes (p.ej., arena de cuarzo limpia, sílice, cuentas de vidrio), bien redondeados y dimensionalmente estables” (RCRA Ground-Water Monitoring Technical Enforcement Guidance Document, 1986, pág. 33, traducción propia).

Debemos remarcar que este es un aspecto técnico señalado unánimemente por la bibliografía especializada, en cuanto  el cumplimiento del material del prefiltro con los criterios recién señalados es requisito indispensable en un pozo de monitoreo, para garantizar la inalterabilidad y representatividad de la muestra.

La arena que ha sido objetada tiene composición mineralógica inadecuada (micas, diversos minerales máficos, alto contenido de feldespatos, etc.), no es químicamente inerte, no es bien redondeada y no es de dimensiones estables. No debe seguir siendo empleada en los futuros pozos de monitoreo a ejecutarse. Con respecto a los pozos ya realizados deberá procederse a la evaluación detallada de la situación a partir de la obtención de los resultados analíticos, y la comparación con los provenientes de los pozos construidos con prefiltros que cumplan los requisitos técnicos establecidos por la EPA.

6.-

Es nuestro deber informar a V.S. que a partir del 20/6/02 comenzó a concurrir a las reuniones del grupo pericial el Ing. H. Laborde. El hecho de que el Ing. H.Laborde continúe planteando que el método de remediación surgirá de las tareas que se están encarando (como consta en la nota Nº 27 de libro de obra, adjunta a la presente como Anexo Nº 14), y que su función está subordinada a la postura de los letrados de Shell CAPSA, hizo imposible toda elaboración técnica conjunta con los peritos abajo firmantes. Por tal motivo no firma este informe, optando por presentar por separado el suyo.

Proveer de conformidad que

SERÁ JUSTICIA

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