INVENTARON EL ANTRAX

 
Califico "terrorismo mediático" la conducta del Ministro de Salud de la Nación al anunciar que la Argentina estaba sufriendo un ataque terrorista con ántrax. Esta conducta irresponsable creó una oleada de pánico absolutamente injustificada.
 
Diferentes integrantes de la comunidad científica se sumaron a nuestros planteos, al tratar de llevar calma a la población, alterada por el proceder del Ministro.
 
Y es que cualquier persona tiene el derecho de decir pavadas en una charla de café. Pero el Ministro de Salud de la Nación, es responsable del cuidado sanitario de la población y su palabra tiene un peso acorde con el rol que juega en la sociedad.
 
Posteriormente, al quedar en claro que el ataque con ántrax nunca había existido, nos preguntamos si no debe exigirse que los funcionarios actúen de un modo coherente con la responsabilidad que la sociedad les ha delegado y si no existen sanciones para los que actúen de otro modo. Por esa razón, me he presentado ante los tribunales acompañado por el abogado Francisco Pestanha, preguntando si la conducta del Ministro de Salud configura los delitos de intimidación pública y abuso de autoridad.
 
La presentación fue recogida por los fiscales federales Federico Delgado y Eduardo Freiler, quienes acaban de iniciar una investigación para comprobar si el Ministro cometió los delitos mencionados. La causa es la nº 20345 del 2001, se encuentra en el Juzgado Nº 3, a cargo del Dr. Canicova Corral, Secretaría 6,Fiscalía 6, a cargo del fiscal Freiler.

 

Los fiscales también piensan que asustar a la gente puede ser un delito

¿Es delito inventar un ataque con ántrax?

FORMULAN PRESENTACION: 

Sr. Fiscal:

      ANTONIO ELIO BRAILOVSKY, Defensor Adjunto de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, y Francisco José Pestanha, Abogado, constituyendo ambos domicilio legal en la calle Malabia 2319 1er piso Dto. “A”,al Sr. Fiscal se presenta y respetuosamente dice:

I.              OBJETO:

      Que en tal carácter, venimos a efectuar la presentación que suscribimos, a efectos que el Sr. Fiscal proceda a determinar si la conducta asumida por los Dres. Héctor Lombardo, Ministro de Salud de la Nación y Andrés Ruiz, Director del Instituto Malbrán, en oportunidad de la conferencia de prensa efectuada el viernes 19 de octubre del corriente el citado Ministerio, podría encuadrarse en el delito previsto en él articulo 211 del Código Penal de la Nación, el que bajo la figura de intimidación Publica, e reprime con prisión de dos a seis años al que “...para infundir un temor público o suscitar tumultos o desordenes hiciere señales, diere voces de alarma, amenazare con la comisión de un delito de peligro común o empleare otros medios materiales idóneos para producir tales efectos...”  o en su caso el de abuso de la autoridad, previsto en el artículo 248 del citado código, por las razones de hecho y de derecho que a continuación expondremos:

I.- HECHOS:

Que con fecha 19 de octubre de 2001 y mediante la citada conferencia, el Sr. Ministro acompañado por el Director del Instituto, anunció públicamente que una carta recibida por una mujer en el barrio de Parque Patricios, Ciudad de Buenos Aires contenía la bacteria del ántrax.

Que se consignó en dicha oportunidad, que los cultivos sobre los elementos encontrados en la citada misiva, habían sido llevados desde el Hospital Muñiz hasta el Malbrán, para que se practicaran los estudios genéticos “que confirmarían, o no, los primeros resultados”.

Que presumiblemente esas pruebas estuvieron listas en la tarde del viernes 19 de octubre.  

    Que a consecuencia de ello, el anuncio público se efectuó en una conferencia de prensa en el Ministerio de Salud, donde el mismo Lombardo había citado a los periodistas a las seis de la tarde.

 Que “según publicaciones periodísticas” el Sr. Juez Federal Dr. Rodolfo Canicoba Corral a cargo de la investigación, habría exigido enterarse del resultado del análisis, antes de que se comunicara el resultado a la opinión pública. 

Que en virtud de lo expuesto precedentemente, recién a las 21 hs. los funcionarios citados y el Sr. Director del Hospital Muñiz, informaron que esa carta contenía la bacteria del ántrax, aunque aclararon que ninguna persona se encontraba infectada.

Que a partir de la "confirmación" por parte de las autoridades de que el ántrax había llegado nuestro país en un sobre proveniente de los Estados Unidos, comenzaron a presentares serios indicios de alarma y temor público.  

    Que según vasta información periodística la que no se acompaña por que es pública y notoria, centenares de personas habrían recibido semanas antes al 19 de octubre, cartas provenientes del exterior similares a la de la denunciada como portadora de la bacteria

Que en virtud de ello  muchos  ciudadanos, empezaron a sospechar  de toda la  correspondencia  recibida entrando en una verdadera situación de pánico.

     Que a raíz de ese estado de cosas, la Brigada de Riesgos Especiales de los Bomberos, comenzó a recibir innumerable cantidad de llamados por día.   

Que si bien dicha entidad cumplió presumiblemente en forma adecuada requerimientos previstos, su personal  concurrió a los domicilios de los denunciantes con “uniformes amarillos y máscaras”, hecho que fue ampliamente difundido por casi todos los medios de comunicación.

     Que en razón de estudios posteriores se determinó la inexistencia del ántrax en nuestro país.

Que ante este hecho el Ministro de Salud manifestó entre otras cuestiones que “...no tengo ninguna autocrítica para hacer sobre el manejo de la crisis provocada por el ántrax. No hemos hecho más que seguir los consejos de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos...", Y agregó además: "...en casos como éstos, donde nos encontramos con un bacilo Gram Positivo —que es esporulado, no hemolítico e inmóvil— todos aconsejan dar el alerta sanitario. Podemos estar ante una bacteria manipulada genéticamente; eso es lo que la gente debe tener en cuenta...".

Que por otra parte el Dr. Lombardo, negó ante  periodistas que el Director del Instituto Malbrán Andrés  Ruiz haya sufrido "presiones"  de  parte suya  para  adelantar un diagnóstico a  la  prensa antes de que se  hubieran terminado todos los  análisis  y  contrapruebas  necesarias para  verificar la peligrosidad de la bacteria.

Que el alerta efectuado en la conferencia del 19  provocó que más de 6.000 sobres de correspondencia  fueran enviados a analizar en los Hospitales Malbrán y el Muñiz y además, que los números telefónicos gratuitos de consulta habilitados se colapsaran por los miles de llamados de efectuados por ciudadanos asustados.

Que según información periodística, solamente entre el viernes 19 de octubre y el domingo 21, 1.000 ciudadanos concurrieron al hospital Muñiz y otros centros de salud en todo el país para hacerse análisis relacionados con el tema.

Que en la Ciudad de Buenos Aires por ejemplo se iniciaron 400 sumarios por día “...según fuentes calificadas de la Fiscalía Federal 1 que entendió en la mayoría de los casos...”.

     Que inclusive el día 14 de octubre y en oportunidad de efectuarse las elecciones legislativas, en algunas urnas se encontraron sobres sospechosos.  

Que según afirmó el Director Nacional Electoral Alejandro Tullio a varios medios de prensa, "...se encontraron 60 sobres con sustancias diversas que fueron derivados a la Justicia para que determine qué contienen...".

      Que posteriormente el director del Instituto Malbrán habría admitido que “...hubo distintas presiones para que se conociera el resultado del análisis el 19 de octubre y eso indujo a dar una información errónea...

Que ese mismo funcionario sostuvo luego ante los medios que “ no hay ántrax en la Argentina”.  

Que en efecto el director del Instituto Malbrán, Andrés Ruiz, desmintió el anuncio efectuado él mismo y por el Ministro de Salud Sobre la presencia de ántrax en un sobre recibido en Buenos Aires proveniente de la Ciudad de Miami.

Que Ruiz justificó el hecho de haber difundido esa información en ese entonces y aunque todavía faltaban más pruebas en razón que: "...Hubo una presión general por parte de la gente, de la población, de los medios, de los profesionales.

Que el informe final del Malbrán indicaría que no sería ántrax. Que podría ser una de tres bacterias: “hay un 83 por ciento de probabilidades de que sea una cepa del ántrax que no provoca la enfermedad; un 98 por ciento de que se trate de la bacteria llamada neuss; y la última es que sea turingiensis, pero en el país no hay reactivos para hacer el análisis". Que además se afirmó que esta prueba se hará en el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos en los próximos días.

 Que se pregunta el suscripto a esta altura de los   acontecimientos si la conducta asumida por autoridades citadas no se constituyeron en actos lisa y llanamente apresurados, alarmistas y temerarios y que objetivamente infundieron un temor publico inédito en nuestro país.

Que a consecuencia de ello pudo haberse causado  perjuicio los bienes del estado en virtud de los distintos operativos que tuvieron que implementarse a consecuencia del irresponsable accionar del Sr. Ministro y del Director del Hospital.

Que además dicha conducta habría generado pérdidas para las empresas postales y gastos por parte de los ciudadanos que podrían haberse sentido afectados por la alarma.     

Que en ese sentido debe tenerse fundamentalmente en cuenta que en la conferencia del 19 de octubre, no se aclaró en ningún momento que “los resultados no eran definitivos y que se seguirían haciendo análisis para verificar los resultados.     

Que en ese sentido el mismísimo el Secretario de Salud de la Ciudad de Buenos Aires Dr. Aldo Neri declaró ante los medios de prensa que: “...yo hubiera preferido dar la noticia al final del proceso de pruebas y análisis...".

Que en tal sentido el Juez Interviniente Dr. Canicoba Corral, opinó diferente al Ministro del Área declarando oportunamente que: "...Creo que se instaló en forma apresurada la idea de una guerra bacteriológica...”.

      Que además el magistrado entendió que se creó "..una psicosis evitable...”.  

Que en un sólo día se habrían recibido en el juzgado a cargo del precitado magistrado  2.500 (dos mil quinientas) consultas de personas preocupadas hasta por los sobres para pagar las expensas de los consorcios.

     Que José Carlos Escudero, Vice decano del Área de Sociales de la Universidad Nacional de Luján y además, prestigioso sociólogo y médico sanitarista, también criticó el manejo de la información hecho por el Gobierno: "...Hubo un manejo amarillista, tremendista, que en fondo, parece desplazar el verdadero debate de la salud en el país referido a cómo disminuir las muertes evitables...".

     Que más allá de la presunta configuración del delito previsto en él articulo 211 del CP.,  podría configurarse el delito de “abuso de autoridad” previsto en él articulo 248 del citado cuerpo normativo.

     Que el citado articulo reprime con prisión de un mes a dos años e inhabilitación especial por el doble de tiempo, al funcionario publico que “ ...dictare resoluciones u ordenes contrarias a las constituciones o leyes nacionales o provinciales o ejecutare las ordenes o resoluciones de esta clase o no ejecutare las leyes cuando le incumbiere...”.

     En ese sentido “...el abuso de autoridad presenta pues, la doble forma de ejercicio de una facultad que se sabe inexistente o del ejercicio de una facultad existente en condiciones conocidamente falsas...”.( DAYENOFF DAVID ELVIO COD: PEN. ANOTADO PAG.380)

     Que la disposición e utilización indebida de bienes del estado, producto de la declaración cuanto menos temeraria podría constituir el delito citado precedentemente.

     Que toda la información descripta precedentemente puede ser consultada entre otros medios en los periódicos “Clarín y La Nación, entre el 19 de octubre y 10 de noviembre del corriente y en todos los medios masivos de comunicación.  

     Que en virtud de lo expuesto solicito al Sr. Fiscal:

I.-  Se tenga por efectuada la presentación;

II.- Se considere si los hechos descriptos precedentemente, podrían configurar los delitos previstos en los artículos 211 y 248 del CP;

III.- De considerarse típicas las conductas descriptas, se inicie la pertinente investigación.

                                   PROVEER DE CONFORMIDAD 

                                            SERA JUSTICIA


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