Quiero expresarles mi preocupación por la casi certeza de que se han empleado maderas impregnadas con arsénico y otras sustancias altamente tóxicas en la construcción de los juegos infantiles ubicados en nuestras plazas.

El año pasado, con el equipo profesional de la Defensoría del Pueblo Adjunta a mi cargo, realizamos un Foro sobre la contaminación provocada por materiales de construcción y equipamiento y sus efectos sobre la salud. En esa reunión académica, varios de los profesionales que expusieron alertaron sobre los riesgos de las maderas impregnadas. Se trata de maderas duras, destinadas a ser ubicadas al aire libre, a las que se les hace un tratamiento con sustancias de muy alta toxicidad para evitar su descomposición.

En estos materiales existe un alto riesgo de liberación de dichos tóxicos y de contaminación del entorno con esas sustancias. Por eso, se advertía que las maderas impregnadas no debían utilizarse de ningún modo en el medio urbano y no debían tener ningún empleo que las pusiera en contacto –directo o indirecto- con seres humanos. Usos posibles para este tipo de maderas pueden ser las aislaciones de los rieles de ferrocarril electrificados (el llamado “tercer riel”), o los postes telefónicos que se ubiquen en áreas rurales.

Sin embargo, se acaba de denunciar en diversos Estados norteamericanos el uso de maderas impregnadas para la fabricación de juegos infantiles, tales como nuestras hamacas y toboganes. En el Estado norteamericano de Florida se han encontrado juegos infantiles fabricados con maderas que contienen tantos tóxicos que bastaría el arsénico contenido en una pulgada para matar a una persona.

                                                                                                         

   ¿Toboganes con arsénico?

La situación en Estados Unidos es tan preocupante que la empresa Disney ha decidido retirar las maderas impregnadas que se encuentran en contacto con los animales de su famoso parque. Esto se debe a que el alto costo de una jirafa hace necesario prevenir que el pobre animal no se enferme de cáncer.

Esta información es inquietante y muestra que en uno de los países más desarrollados no se ha hecho lo suficiente para proteger a los niños, construyéndose los juegos infantiles con maderas envenenadas, y que ahora se está tomando conciencia del riesgo que representan. ¿Qué pasa con los juegos de nuestras plazas? 

 

Por supuesto que el fabricante de maderas impregnadas dirá que no hay ningún peligro en usar sus productos, pero se trata de una opinión interesada.

 

En consecuencia, estoy solicitando al Subsecretario de Medio Ambiente, Arq. Eduardo Ricciuti: 


 

 
 El texto completo de la información periodística sobre la polémica desatada en los Estados Unidos, distribuida por la red Infosalud, es el siguiente:

 Rodrigo Alonso

EL NUEVO HERALD (Estados Unidos)

28-03-01

 

Dos agencias estatales encargadas del ambiente y la salud no se ponen de acuerdo sobre los niveles de peligrosidad que representa la contaminación de arsénico en la tierra por madera tratada con CCA, una sustancia química a base de cromo, cobre y arsénico.

 

Mientras el Departamento de Protección Ambiental (DPA) sitúa los límites de peligro en 0.8 miligramos de arsénico por cada kilo de tierra, el Departamento de Salud de Florida (DSF) ubica los niveles en 10 miligramos.

“Estos departamentos están haciendo estimados sin tener números exactos de cuántos elementos contaminados [tierra o madera] de arsénico puede absorber un niño”, dijo Helena Solo-Gabriele, investigadora de la Universidad de Miami. “`Además, esa cantidad —la que fuese— varía de una persona a otra”.


De acuerdo con la especialista, habría que hacer estudios mucho más detallados para obtener cifras confiables.

 

“Lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta cuáles son los verdaderos índices de peligro para un ser humano cuando los niveles de arsénico son bajos y las personas están expuestas durante mucho tiempo”, indicó Solo-Gabriele.

El Departamento de Parques de Miami-Dade aisló partes del Tropical Park y A.D. Barnes Park, además del Oleta River State Park —administrado por las autoridades estatales—, ante el peligro de que el arsénico usado para tratar la madera empleada en juegos para niños hubiese elevado los niveles de contaminación.


“Estamos haciendo estudios y la próxima semana tomaremos muestras en 15 parques para ver los niveles de contaminación”, dijo Yvonne McCormack-Lyon, vocera del Departamento de Parques de Miami-Dade.


“En seis semanas tendremos los resultados. Si los niveles de contaminación están altos, veremos las recomendaciones del Departamento de Protección Ambiental; si hay que cambiar toda la tierra o la madera, eso es lo que haremos”, señaló.


Un estudio realizado por la Universidad de Miami y la Universidad de la Florida determinó que alrededor del 80 por ciento de la madera que se usa en el estado para la construcción, paseos peatonales, patios, mesas y juegos infantiles en parques, es tratada con el CCA.


“El arsénico puede causar cáncer”, afirmó Solo Gabriele. “En una pulgada de madera tratada hay suficiente arsénico como para matar a una persona”, agregó.

 

En los países del Norte se preguntan con qué maderas están hechos los juegos para niños


 Estados Unidos: Reiteran el peligro del uso de arsénico

Rodrigo Alonso

EL NUEVO HERALD (Estados Unidos)

29-03-01

 

Pese a que los departamentos estatales de Protección Ambiental (DPA) y de Salud (DSF) tienen límites diferentes para determinar el peligro que representa el uso de madera tratada con CCA en lugares públicos y residenciales, las agencias coinciden en que el producto químico es un peligro para el ambiente y la salud.


“La diferencia básica entre Salud y Protección Ambiental es que manejamos parámetros distintos”, dijo ayer el toxicólogo Joe Sekerke, del DSF.


“Para el DPA, con 0.8 miligramos de arsénico por kilo de tierra, el riesgo de que un niño contraiga cáncer es menor a uno en un millón”, señaló Sekerke. “Ellos [el DPA] se rigen por regulaciones estatales que se basan en no más de un riesgo de uno en un millón para contraer cáncer”, agregó.


“Nosotros usamos la medida de 10 miligramos [por kilo de tierra], pues aun así hay una posibilidad muy remota de que un niño contraiga cáncer”, indicó.


El CCA es un químico compuesto de cromo, cobre y arsénico, usado para proteger la madera de termitas y otros insectos. Con el paso de los años, el producto va contaminando la tierra, según una reciente investigación de la Universidad de Miami y la Universidad de Florida.


La inmensa cantidad de madera tratada con CCA que hoy tiene uso público y residencial, sigue siendo un peligro para el medio ambiente, advierten especialistas.


“El problema es que en la Florida se sigue comprando y usando madera tratada [...] Hay alrededor de 27,000 toneladas de esta madera con la que se han construido puentes peatonales, juegos para niños en parques, postes, cercas...”, dijo Helena Solo-Gabriele, investigadora de la Universidad de Miami.


“Estamos acumulando veneno y hay que ver dónde lo botamos”, señaló Solo-Gabriele.


“Sí es un asunto de preocupación”, dijo el doctor Sekerke del DSF. “Depende de cómo se van a botar esas 27,000 toneladas; hay que tomar medidas para proteger el agua, la tierra y el aire”, añadió.


“Tendrán que usar basureros con dispositivos que capturan los contaminantes y seleccionar la madera para viruta que no tenga CCA”, dijo Solo-Gabriele.


En el parque Animal Kingdom de Disney World, las autoridades decidieron no utilizar madera tratada con CCA para proteger a los animales.


Al preguntar al toxicólogo del DSF sobre la medida tomada por Disney, señaló que los animales ingieren mucha más tierra y madera que los seres humanos, pero que el asunto no es para descuidarse.


 NOSOTROS NO COMPRAMOS TOBOGANES CON ARSENICO


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