Uno de los problemas de la gestión ambiental en la Argentina es la falta de un sistema de previsión y respuesta ante emergencias. En el año 2000 realizamos un Seminario Taller sobre el tema, cuyas conclusiones entregamos a las autoridades, las que no supieron qué hacer con ellas. El desastre de Santa Fe es un ejemplo muy claro de cómo la información técnica no ha sido utilizada para minimizar los daños de los eventos negativos.
 
La contracara de esta situación es el silencio. Si no sabemos qué hacer, si no somos capaces de un mínimo de previsión, la mejor estrategia es desinformar. Por eso, la opinión pública nacional no se enteró de la existencia de tanques de combustible pinchados en el Aeropuerto de Ezeiza, que contaminaron los suelos y las napas y crearon una situación de grave peligro en el Aeropuerto.
 
La información de que disponemos indica que hay una superficie de nada menos que 105 mil metros cuadrados (10 hectáreas) contaminados por una especie de laguna subterránea de combustible.
 
Una característica del estilo con que se llevó tradicionalmente la política ambiental en la Argentina es que esta situación no fue informada oportunamente a la opinión pública, ni se cerró el aeropuerto por razones de seguridad, lo que hubiera correspondido hacer, por lo menos hasta que estuviera bien encaminada la remediación de suelos y napas.
 
DIFUNDIMOS una copia de la nota enviada por el concesionario de los aeropuertos al respectivo organismo regulador, informándole de una situación de riesgo que podría provocar explosiones e incendios. Para evaluar esta situación, convocamos a un conocido especialista en tema aeroportuarios, el Ing. Roberto Herbstein, de la Facultad de Ingeniería de la UBA, y lo entrevistamos en nuestro programa radial DE FM Patricios.
 
Nos gustaría que las próximas autoridades adoptaran el criterio de que gobernar implica dar también las malas noticias.
 
Vieyras fósiles, que conocieron tiempos mejores
 


 Fecha de emisión: 16/4/03 - FM Patricios

 

Antonio Elio Brailovsky: Hay gente que tiene miedo de viajar en avión y que se asusta. La pregunta del programa de hoy es si es seguro despegar o aterrizar de un avión en un aeropuerto argentino, especialmente en el Aeropuerto de Ezeiza. ¿Se están cumpliendo las normas de seguridad internacionales? ¿El proceso de privatización sirvió para que la seguridad mejorara, quedara igual o empeorará?

 

Anda dando vueltas una información que no fue publicada en ningún medio de prensa: la denuncia del concesionario Aeropuertos Argentina 2000 (AA 2000) al Ente Regulador de la existencia de una importante filtración de combustible de aviación en Ezeiza, por debajo de la pista, cerca de la terminal de pasajeros. ¿Cómo se trabaja el tema del riesgo? Según nuestra concepción, el riesgo se minimiza cuando hay información completa para toda la población. El aeropuerto continuó operando. ¿Intervinieron o no las autoridades? ¿Qué significa este cono de sombra, este silencio sobre un hecho que por lo menos merecería haber sido contado a la comunidad?

 

Ezequiel Brailovsky: En el programa de hoy tenemos como invitado al ingeniero Roberto Herbstein, director del Centro de Estudios e Investigaciones en Ingeniería Aeroportuaria de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires. Como investigador, ¿Ud. estudia también temas de seguridad aeroportuaria?

 

Ing. Roberto Herbstein: Así es, es un tema inherente a la actividad aeroportuaria. La Organización Internacional de Aviación Civil define las bases de un aeropuerto en tres puntos: la seguridad, la regularidad y la eficiencia.

 

Ezequiel Brailovsky: AA 2000 le dice en una carta al Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) que ellos toman conocimiento de esta enorme pérdida de hidrocarburos en la sala de máquinas del nuevo pabellón del Aeropuerto de Ezeiza, identifican a la estación de servicio de Shell, que está ubicada al costado de la pista y deslindan responsabilidades. ¿La empresa concesionaria puede deslindar responsabilidades?

 

Ing. Roberto Herbstein: Ante todo, quiero aclarar que la Argentina es un país seguro en operaciones aéreas. Esta documentación que nos han hecho llegar nos ha preocupado y nos ha provocado estupor. Esto está fechado en diciembre de 2002 y habla de un área contaminada de 350 x 300 metros que incluiría parte de la Terminal A, la terminal nueva, y su plataforma, que abarca el lugar donde transitan los pasajeros y el lugar donde está el estacionamiento definitivo de las aeronaves, donde además están los trabajadores. Lo que se dice en este documento es que eso entraña riesgo de explosión o incendio y también de daño a la estructura de las instalaciones.

 

Ezequiel Brailovsky: Exactamente, el documento menciona un área contaminada de 350 metros de ancho x 300 metros de largo y 4 metros de profundidad. Es realmente una laguna de combustible debajo de donde estacionan los aviones. AA 2000 exige la inmediata intervención del ORSNA e identifica a la empresa contaminante que realiza los estudios. Estos datos surgen de los estudios encargados por Shell a la empresa Laqui SRL, que admite la existencia de esta inmensa cantidad de hidrocarburos. Ingeniero, ¿cuáles deberían ser las medidas a tomar de ahora en más?

 

Ing. Roberto Herbstein: Ya hace 10 años el potencial peligro de fuga de combustible en aeropuertos de gran envergadura ha sido tratado y solucionado con distintas tecnologías. Lo que no se menciona en esta nota es el problema de la contaminación de las aguas y del terreno. Al contaminar las napas, esto podría afectar a los Partidos de Esteban Echeverría y Ezeiza. Esto motivó el desarrollo de tecnologías mediante la inyección de trazadores químicos de alta volatilidad, que son inocuos, que se esparcen en el combustible, con lo cual si se produce algún derrame, a través de sensores, se puede medir y analizar el gas que emana en distintos lados de la superficie. Nuestro Centro de Investigación pone a disposición de cualquier entidad pública que lo requiera los servicios técnicos en los aspectos operativos y ambientales, y aportaríamos nuestra experiencia y nuestro conocimiento.

 

Ezequiel Brailovsky: ¿Debería detenerse el funcionamiento del aeropuerto?

 

Ing. Roberto Herbstein: La medición no implicaría la suspensión de las actividades, sino de una parte importante del aeropuerto. Cuando se quiso inaugurar esta terminal, en principio no estaba autorizada su habilitación porque presentaba serios problemas de seguridad. Después hubo un amparo. Luego el ORSNA se habría comprometido a que el concesionario solucionara una serie de problemas. No tengo conocimiento acerca de si han sido subsanados: hay uno que me consta, que es que la terminal obstruye la visión de la torre de control, es decir que en una parte de las calles de rodaje –que conectan una cabecera con la plataforma- está oculta la visión.

 

Ezequiel Brailovsky: La carta de AA2000 dice que “esto configura una masa contaminante muy importante con capacidad de causar daños muy significativos en lo inmediato o a corto plazo”.

Agracedemos la presencia del Ing. Herbstein. Como señaló Antonio Elio Brailovsky en la apertura, el riesgo se minimiza cuando hay información completa para toda la población. En este programa intentamos mostrarla para que las autoridades respondan.

Ezeiza: ¿Podría ser que voláramos de una manera indeseada?

                                                 03 de diciembre de 2002

 

Señor Presidente del

Organismo Regulador del

Sistema Nacional de Aeropuertos

Dr. Orlando Caporal

S            /              D

 

  

                              Ref: Vuestra Nota ORSNA Nº 1090/02. Aeropuerto Ministro Pistarini

  

De nuestra mayor consideración:

 

Tenemos el agrado de dirigirnos al Sr. Presidente en relación a la nota de la referencia, respecto a las filtraciones de hidrocarburos en la sala de máquinas de la Terminal A del Aeropuerto Ministro Pistarini.

 

Al respecto, continuando con lo manifestado en nuestras presentaciones anteriores, cabe señalar que detectada la pérdida se requirió a las empresas petroleras el control de sus sistemas para establecer las causas de la contaminación.

 

Determinada la responsabilidad de la empresa Shell se le exigió en  el marco de las reuniones mantenidas en sede del aeropuerto (i) la realización de estudios, (ii) la toma de medidas de emergencia para minimizar los riesgos y (iii) la ejecución de tareas de remediación.

 

En esas condiciones, en relación a las observaciones efectuadas adjunto se acompaña como Anexo I el Informe del Estudio de Suelos efectuado por la empresa LAQUI S.R.L. contratada por la firma SHELL.

 

Cabe destacar que de los estudios surge la existencia de una contaminación con hidrocarburos (combustibles para aviación) en una zona muy amplia del aeropuerto. La extensión de la contaminación que aparece como una figura irregular que podría asimilarse a una elipse con una extensión horizontal de unos 350 m en su eje mayor y unos 300 m en su eje menor, con espesores de contaminante que llegan a los 3.75 m.

 

Esto configura una masa contaminante muy importante con capacidad de causar daños muy significativos en lo inmediato o a corto plazo.

 

Siendo los hidrocarburos componentes sustancias peligrosas, su presencia en cantidades tan importantes entraña una amenaza que puede comprometer la salud humana, la integridad de instalaciones que podrían deteriorarse por no estar preparadas para soportar estos productos y no puede descartarse la generación de explosiones o incendios con resultados difíciles de ponderar.

 

En esas condiciones entre los riesgos derivados de esta situación podrían mencionarse en los que a estructuras se refiere los siguientes:

 

Riesgos de explosión o incendio: La producción de vapores en instalaciones existentes donde puedan llegar estos contaminantes pueden generar explosiones o incendios. Al mismo tiempo, la zona afectada quedará restringida para producir excavaciones o trabajos propios en lugares sin contaminación por el riesgo de producir explosiones o daños a los operarios.

 

Daños a las Estructuras e Instalaciones: Dada que las estructuras e instalaciones de la terminal no están diseñadas para soportar la presencia de hidrocarburos, su contacto con estos puede derivar en deterioros de algunos elementos o colapso de sistemas como consecuencia de la solubilización o ablandamiento de sellos, protecciones, aislaciones, sin que pueda descartarse del todo la posibilidad de debilitamiento de alguna estructura portante.

 

Cabe destacar que situaciones como las descriptas comprometen la seguridad afectando el normal funcionamiento del servicio aeroportuario, es por ello que a fin de evitarlas resulta oportuno reiterar la necesidad de contar en el ámbito aeroportuario con el Régimen de Infracciones y Penalidades Aeroportuarias –RIPA- que a la fecha se encuentra pendiente de aprobación por parte de vuestro Organismo.

 

Por último, atento a la gravedad del tema planteado solicitamos a vuestro Organismo su urgente intervención y se dispongan las medidas y/o acciones del caso. Asimismo, nos vemos obligados a deslindar responsabilidades por los riesgos y daños ocasionados por la falta y/o demora en la ejecución de los trabajos correspondientes a cargo de la empresa SHELL.

 

Sin otro particular, saludamos al Señor Presidente con nuestra consideración más distinguida.

 

Jorge Suárez y Gustavo Lupetti

Apoderados

Aeropuertos Argentina 2000