Como ustedes saben, los intereses involucrados están frenando cualquier política que tienda a abaratar los medicamentos. Para continuar analizando:
De la lectura de los dos trabajos podemos concluir que, si no se ataca el problema del monopolio en la fijación de los precios de los medicamentos, casi todo lo que se haga es inútil y sólo logrará distraernos de los problemas de fondo.
 
Mientras tanto, sigue sin haber avances concretos en este terreno.

NO ALCANZA CON RECETAR GENÉRICOS

Dr. Carlos Varsky
Jefe del Servicio de Endoscopía del Hospital Posadas
A cargo el Departamento de Servicios de Diagnóstico y Tratamiento
 
 
Escribo la presente en relación al tema de los medicamentos "genéricos".
 
Los aumentos en los precios de los medicamentos es para mí un grave problema diario. Por un lado mis pacientes del consultorio (clase media, ya que allí atiendo pre-pagos de los considerados "buenos") expresan su dificultad con los remedios especialmente por los aumentos pero además porque los prepagos cubren cada vez menos. Pero además y sobre todo en la actualidad estoy a cargo del Departamento de Servicios de Diagnóstico y Tratamiento del Hospital Prof. A. Posadas, por lo que tengo bajo mi área a los Servicios de Farmacia, Laboratorio, Esterilización (y descartables), Imágenes (ex Radiología), etc. O sea la mayoría de los Insumos del Hospital.
 
A dicho nivel los precios aumentaron del 300 al 900 % (sí, leyó bien, no hay errores matemáticos), pese a que la participación de la droga importada es parte mínima del precio. Para colmo, jugando con la desesperación de la urgencia médica, exigen en su mayoría pago al contado, y si no, no entregan. Con enorme frecuencia terminamos comprando medicamentos de urgencia en las farmacias vecinas con el consiguiente encarecimiento. ¡Ni pensar en que nuestros pacientes compren los medicamentos!.
 
Ahora bien: el Hospital nunca pide "marcas". Se compra por el "nombre genérico" y ¿dónde están esos medicamentos genéricos baratos? Al Hospital, por lo pronto, no llegan. O llegan a los precios antedichos. Y de aquí parte mi reflexión ¿son una solución en nuestro país los"genéricos" como están planteados?
 
Antes que nada, creo que se confunde ¿adrede? desde el propio Ministerio el tema de los meneados "genéricos". Intentaré hacerme entender, y que conste que lo hago como víctima de los grandes laboratorios y en defensa de la Salud Pública, de "mi" hospital público, al que he dedicado la mayor parte de mi vida.
 
EN NUESTRO PAIS NO HAY GENERICOS. Si lee Ud. las definiciones que Ustedes mismos enviaron por e-mail, un Genérico, para ser considerado tal, debe demostrar su bioequivalencia. El Dr. Pablo Bazerque, desde el ANMAT, intentó exigir a los laboratorios que comprobaran las equivalencias, para lo cual estableció un cronograma que los laboratorios nunca cumplieron.
 
Por lo tanto, no son genéricos sino "copias". La confusión pasa en parte porque "nombre genérico" es el nombre de la droga, mientras que "medicamento genérico" es sólo el que demostró su bioequivalencia (o sea el mismo efecto que el original), lo que no se ha hecho con las "copias" de nuestro medio.
 
Esta falta de demostración de efecto va no sólo para los mal llamados genéricos, sino para todas aquellas copias que tienen nombre de fantasía puesta por el laboratorio que los vende, y que tampoco son genéricos.
 
Además, en nuestro país, al no haber aún protección de patente en medicamentos (¿recuerda las presiones de EEUU?) no es necesario esperar el vencimiento de tal patente (incluso muchas veces sale a la venta la copia antes que el original). O sea: en nuestro país hay Originales y Copias. Algunas copias tienen nombre de fantasía propio, y otras sólo tienen el nombre de la  droga acompañada del nombre del Laboratorio. A éstas el Ministro las llama pomposamente "Medicamentos Genéricos", y no lo son. ¿Es esto un delito? No. Pero no están exentas de NINGUNO de los vicios que pueden tener los demás laboratorios...Hasta recientemente eran más baratas porque no tenían el marketing de las otras copias. Pero ahora que cuentan con marketing oficial, están aprendiendo a remarcar.
 
En definitiva, la "política de genéricos" tal como se la oí explicar al Ministro de Salud no es más que confiar en el Libre Mercado o la Libre Competencia para bajar los precios. ¿Confiar en el Libre Mercado? ¿En nuestro país? ¿Acaso los medicamentos aumentaron del 300 al 900 % por falta de Libre Mercado? ¿Por obra de las recetas de los médicos que son invitados a Congresos? No. Simplemente se han puesto de acuerdo y subieron todos: los originales, las copias con nombre de fantasía, las copias con nombres genéricos que no son en realidad genéricos, TODOS. ¿Hay alguien que cree todavía en que "EL MERCADO" reuelve los problemas económicos de la gente? ¿Otra vez la prédica del Capitán Ingeniero?
 
No digo aquí que la política de genéricos sea contraproducente, pero sí me temo que sea otra medida inconducente. (Muy diferente de lo que se ha hecho en Brasil, donde el estado produce genéricos económicos que obligan a la competencia a equilibrar los precios). Y los pacientes y los hospitales necesitan con urgencia medidas realmente conducentes.
 
Ahora bien: estas copias sin bioequivalencia comprobada (tengan o no nombre de fantasía) ¿son todas malas o todas buenas? Ni lo uno ni lo otro. En mis casi 28 años como médico he llegado a la conclusión de que algunos medicamentos no son confiables para nada. Por lo tanto trato de manejarme con un puñado de ellos en los que confío por la "prueba del uso". Que no es científica como la de la bioequivalencia pero algo es algo. Lógicamente uno va incorporando nuevas drogas, y cada tanto tiene que descartar alguna o terminar eligiendo una "marca" que se nos hace confiable. Como cada especialista maneja una cantidad limitada de específicos, aprende a conocerlos en sus variantes de marcas y laboratorios.
 
Con la crisis, algunos de mis pacientes me pidieron que les cambie mis recetas, optando por una marca más económica sugerida, por ejemplo, por el farmacéutico. Yo acepté de buen grado, pero en muchos casos retornaron pidiendo que les restituya el anterior, ya que el nuevo no les hacía el mismo efecto...
 
¿Qué propone el Ministerio de Salud? Que el médico no explicite la marca, y que el enfermo decida en el "libre mercado" de las farmacias qué marca comprará. Así se eliminaría la posibilidad de que los laboratorios "premien" a los médicos que recetan sus productos (personalmente no creo que en general los médicos especulen con ello a la hora de recetar. No me parece mal cambiar estos hábitos donde existan, los propios hospitales, universidades, etc. deberían becar el perfeccionamiento de sus médicos financiando sus viajes a congresos, lo que es hoy utópico). Pero, ¿no se saca al paciente de la sartén para hacerlo caer en el fuego? ¿en qué se han convertido las farmacias en nuestro país sino en supermercados del remedio? Cadenas de comercios pertenecientes a una gran empresa que determinará qué marcas de cuáles laboratorios irán a sus escaparates. ¿Se imaginan a la cadena "X" negociando con los laboratorios qué van a vender? Llega el abuelito de lo-que- quede-del-PAMI a la farmacia con la receta que dice, por ejemplo "ampicilina". La señorita empleada-vendedora de la Farmacia le dirá "Ud. puede elegir entre Ampicilina "La Ponderosa", o Ampicilina "Mac Mickeys". ¿Sabe el abuelo si sirven? ¿O en qué cadena consigue la marca que le recomedó su médico en quien confía? ¿Sabrá dónde conseguir otra cadena que venda otras marcas? Este gran negocio para las cadenas de farmacias ¿será casual? ¿Es la "ley del mercado" una solución al problema de los medicamentos? ¿O es otra vuelta de tuerca de la superconcentración de la riqueza, del poder, de las decisiones, de todo?
 
¿No será que algún vivo pensó: si las recetas las hacen los médicos, y pueden crearse algunos focos de corrupción qué tal si armamos un gran negocio? (cuando llega a estas escala mágicamente lo que no era ético a nivel individual se transforma en ético para las empresas. Lo que a nivel individual es "codicia", "avaricia" a nivel empresarial se transforma en "lógica e imprescindible obtención de lucro, lo cual es la función de las empresas"). Al fin y al cabo es en lo que han  terminado todas las supuestas iniciativas en favor de la gente que se han tomado últimamente...Insisto: el hospital compra "genéricos". Y pese a ello los precios y las condiciones de pago los ponen los Laboratorios..
 
Estados Unidos: Los fármacos caros se recetan más a menudo que medicamentos baratos e igual de eficaces

EL MUNDO (España), 05-06-02

Casi siempre, es decir, en tres de cada cuatro ocasiones, Vioxx y Celebrex (dos de los medicamentos más vendidos y, a su vez, los más publicitados) se recetan a pesar de que el tratamiento más barato (los antiinflamatorios tradicionales) podría ser igual de eficaz. Según un estudio estadounidense, el consumo de fármacos más caros es la principal causa de que el gasto farmacéutico en ese país haya seguido creciendo durante el primer trimestre de 2002.

La investigación —realizada por Express Scripts , una compañía benéfica que gestiona fármacos en ese país— señala que durante los tres primeros meses del año aumentó un 19,3%, con lo que a finales de año el gasto en medicamentos con receta habrá ascendido en EEUU a algo más de 686 dólares por persona (unos 760 euros), 92 dólares más (más de 100 euros) que el año pasado.

Este aumento se debe a un incremento en el consumo —en 2001, fue el más elevado de la última década— de fármacos con receta y, sobre todo, a que ha crecido el coste por prescripción debido «a que los precios han aumentado y al empleo de fármacos más caros», señala el trabajo.

Además, el consumo se concentró en tan sólo 10 categorías terapéuticas (de 99), como fármacos gastrointestinales, antidepresivos, medicamentos para tratar el colesterol o antirreumáticos. Precisamente, otro trabajo de la compañía norteamericana —también presentado hoy— cuestiona el coste eficacia de las populares superaspirinas (Vioxx y Celebrex) que el año pasado fueron los fármacos que más se gastaron en publicidad y dos de los más vendidos en EEUU.

Superaspirinas

Estos inhibidores de la COX-2 —que cuestan unos 80 dólares (casi 90 euros) al mes, frente a los 15 (unos 16 euros) de un tratamiento mensual con ibuprofeno— están asociados a una menor incidencia de complicaciones gastrointestinales, en comparación con los antiinflamatorios no esteroideos, ya que inhiben selectivamente ese enzima (de ahí su efecto antiinflamatorio) y no el COX-1 (que protege el estómago).

Sin embargo, Express Scripts ha constatado que la mayoría (74%) de las recetas de los populares medicamentos se prescriben en pacientes que no tienen riesgo de sufrir ese efecto secundario y para trastornos para los que no están indicados (el 27% de las recetas eran para pacientes con dolor lumbar).

¿Cuántas de las ventas de los COX-2 son médicamente necesarias?, se pregunta el trabajo. Por ejemplo, se ha constatado que la mitad de los nuevos consumidores de estos fármacos los habían tomado durante menos de 60 días. Esto sugiere que los medicamentos no estaban siendo recetados para enfermedades que requiriesen una terapia a largo plazo y, por tanto, no había riesgo de complicaciones gastrointestinales.

Respuesta

Ante los datos de Express Scripts, las dos compañías farmacéuticas que fabrican Vioxx y Celebrex (Merck y Pharmacia, respectivamente) han señalado que, a la hora de recetar estos fármacos, es mejor asegurarse que tener que disculparse después, recordando que más de 100.000 personas son hospitalizadas debido a reacciones adversas a causa de fármacos como naproxeno.

Precisamente, el pasado fin de semana, dos editoriales publicados en el 'British Medical Journal' ponían en duda los resultados de un trabajo , publicado hace casi dos años en 'JAMA', que señalaba que Celebrex estaba asociado a una menor incidencia de úlceras, en comparación con los clásicos aantiinflamatorios. Los editorialistas señalan ahora que la investigación de 'JAMA' era «errónea» (consideraba únicamente los seis primeros meses de dos ensayos clínicos, no el seguimiento completo de los pacientes, un año) y piden que se realice una revisión del ensayo «que no dependa de la industria [farmacéutica]».

Actualmente, la FDA (la agencia del medicamento estadounidense) está considerando permitir que Celebrex anuncie en su envase sus 'bondades' gástricas, tal y como hace Vioxx (aunque este último también tiene que incluir una advertencia sobre sus riesgos cardiovasculares). 


VOLVER