TEXTO PRESENTADO EN LA UDIENCIA PUBLICA DEDICADA AL RUIDO EN EL SUBTE DE BUENOS AIRES

Quiero expresarles mi apoyo a la extensión de la red de subterráneos. Más allá de cualquier discusión sobre aspectos puntuales de la traza, en última instancia, y con un sistema de transportes tan congestionado, cualquier nueva obra de subtes significa una mejoría sustancial.

Sin embargo, me llama la atención la real escasez de consideraciones ambientales, como si la calidad del servicio no tuviera que ver con el aire que respiran los usuarios, con los niveles sonoros del interior de las estaciones y los vehículos ni con las condiciones de seguridad de los terrenos que se atraviesan.

Todos los usuarios sabemos del empeoramiento de las condiciones ambiéntales del subterráneo en los últimos años. Ha habido una conjunción de negligencias inadmisibles por parte de la autoridad de aplicación y de la empresa contratista.

Se acaban de anunciar parámetros ambientales muy estrictos que deberán cumplir las nuevas instalaciones. Sin embargo, en el juicio por ruidos en el subte iniciado por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), los abogados del Gobierno de la Ciudad manifestaron que las actuales molestias provocadas por el subte estaban dentro de límites "naturales". ¿Son estos los parámetros que van tener en cuenta en las nuevas estaciones? Si las autoridades expresan ante la Justicia que las actuales condiciones ambientales del subte son buenas, ¿cómo creer que las van a  mejorar?

Por una parte, la falta de oxigenación del interior del subte no es una fantasía de los usuarios. Los agentes de consigna de la Policía Federal nos hablan de estaciones en las cuales es frecuente sacar gente desmayada y donde los policías piden no ser asignados. Hace una década, se argumentó que una pavimentación preelectoral había tapado algunos respiraderos de la avenida Corrientes. ¿No hubo nadie, a lo largo de esa década, capaz de volver a destaparlos o de abrir otros nuevos? El año pasado, todo un Subsecretario de la Nación descendió a una estación para inaugurar un solitario ventilador, en un acto que alcanzó un cierto grado de ridículo. ¡Un ventilador por año, con un Subsecretario en persona para inaugurarlo! ¿Alguien está pensando en cómo se va a respirar en las nuevas estaciones?

Quiero recordar, además, que los niveles de ruido de las estaciones recientemente construidas por el Gobierno de la Ciudad son definitivamente peores que los de las estaciones históricas. El Jefe de de Gobierno anunció que se está haciendo una previsión en materia de ruidos de 65 decibeles al usuario. ¿Acaso el diseño y los materiales de túneles y estaciones asegura esos niveles de ruido? ¿De qué manera se va a controlar su cumplimiento?

Porque el informe distribuido oficialmente no dice nada de eso. Pero una publicación del diario Clarín Arquitectura nos habla con gran orgullo de las paredes de granito. ¿De veras que van a poner granito allí abajo? ¿Con la capacidad del granito hacer rebotar y amplificar el sonido?  ¿A nadie se le ocurrió poner una cubierta de materiales porosos? ¿O las condiciones del usuario no importan lo suficiente?

Y las nuevas vías, ¿van a estar cubiertas por balastos, como los tuvieron las vías inauguradas en 1914? Porque en la línea C la empresa concesionaria hace varios años que retiró los balastos que amortiguaban los ruidos, sin dar ninguna explicación al público y con la total tolerancia de la autoridad de aplicación. Dijo la empresa que el ruido se debía al lejano latido del corazón del Minotopo. ¿Y si colocamos balastos para ver si el Minotopo sigue latiendo tan estruendosamente?

                                  
                       Hay un monstruo que provoca el ruido y no lo pudieron encontrar 
 
Hasta que no se mejoren las condiciones de las líneas actuales, es difícil que el público crea que las nuevas van a ser diferentes.
 
El informe que acabamos de ver no nos dice nada sobre los riesgos de la contaminación del suelo en los terrenos que van a atravesar los túneles. Esa traza, ¿pasa por debajo de alguna estación de servicio? Porque tal vez el público no sepa que la estación de servicio de la empresa Shell, ubicada en Independencia y 9 de Julio hace años que pierde combustible que gotea sobre la estación Independencia. Todos los días, personal de la petrolera tiene que retirar el combustible que se acumula en una zona que ha sido tapiada para que el público no se de cuenta del peligro.
 
Hay en marcha una orden judicial de remediación del suelo. Pero la pregunta es: sabiendo que son muchas las estaciones de servicio que están perdiendo combustible, ¿sabemos si durante la construcción del túnel nos vamos a encontrar con alguna de ellas? ¿Tenemos alguna previsión para evitar el riesgo de tener que detener la obra porque se nos llenaron los túneles de nafta?
 

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