PARA QUÉ SIRVE UN DEFENSOR DEL PUEBLO

 

La visión tradicional de las Defensorías del Pueblo en todo el mundo surgió con un criterio paternalista, que apuntó a constituir una mera ventanilla de quejas, que reemplace al pueblo en el reclamo de sus derechos. Este modelo se agota en 1996, a partir de los cambios en la estructura del Estado que establece la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. La incorporación de herramientas de democracia participativa en un modelo de Estado cerrado, que no está pensado para admitir ese rol de los ciudadanos, plantea nuevos desafíos. Al mismo tiempo, pone en crisis el modelo paternalista de una Defensoría que sólo atiende quejas y denuncias.

Desde esta Defensoría Adjunta estamos tratando de llevar a la práctica un nuevo modelo de gestión, consistente en acompañar al pueblo en su organización y sus reclamos. Es decir, vemos al Defensor como un integrante más del pueblo, no como alguien que lo reemplaza.

En consonancia con este criterio, ponemos el acento en los proyectos que amplíen los mecanismos de la democracia participativa. Con el equipo profesional a mi cargo, hemos participado en reuniones organizativas con los vecinos afectados antes de muchas audiencias públicas, para ayudarlos a expresarse utilizando los canales de participación que existen, pero aún son muy poco usados. Los acompañamos exponiendo en su defensa en dichas audiencias públicas.

Colaboramos con la Legislatura de la Ciudad asesorando en los temas urbanos y ambientales. Mantenemos comunicación periódica con ONG's, vecinos, periodistas, funcionarios y legisladores para hacer saber reclamos, propuestas y denuncias, con la idea central de facilitar los canales de comunicación entre los distintos actores sociales y defender a quienes se encuentran más postergados. También hemos tomado la iniciativa en temas que aparecían como importantes, aunque no hubiera reclamos vecinales sobre ellos.

Esta tarea se realizó con los alcances y limitaciones vinculados con el cargo de Defensor Adjunto, determinadas por la Ley No 3 de la Ciudad de Buenos Aires. En Buenos Aires no hay (como propuso en su momento Alberto Kattan) una Defensoría Ecológica, sino que lo que hay es una Adjuntía ubicada en el interior de la Defensoría del Pueblo. Una limitación adicional ha sido la escasez de presupuesto, la que ha sido paliada en parte con la amplia participación de colaboradores voluntarios

VOLVER