La Defensoría Adjunta se dirigio al juez Juan Vicente Cataldo, que tiene a su cargo la demanda formulada por un grupo de vecinos de Belgrano por los intolerables ruidos del subte. Envié al juez un informe preparado por la Téc. Gladys Leiva, con mediciones en la línea C, que, como verán ustedes, superan lo imaginado en las peores hipótesis.
 
Nuestra medición indica valores medios de casi 89 decibeles, con picos de hasta 123 decibeles, lo que resulta simplemente escandaloso.
 
También agrego alguna información sobre el contexto en que esto ocurre y las implicancias de las diferentes conductas relacionadas con este tema.
 
No puedo dejar de mencionarles que me apena la conducta de los abogados del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que se opusieron a que el juez enviara los datos técnicos sobre el ruido en el subte para ser analizados por la Facultad de Medicina y por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). También plantearon que el Gobierno de la Ciudad no podía ser enjuiciado por su negligencia al tolerar estos ruidos. Creo que los problemas no se solucionan negando su existencia.

Sr. Juez en Primera Instancia

en lo Contencioso Administrativo,

Juzgado Nº 1 – Secretaría Nº 2.

Dr. Juan Vicente Cataldo,

Av. De Mayo 761.

                                                              Buenos Aires, 6 de febrero de 2000.

De mi mayor consideración:

Por la presente me dirijo a Ud. en mi carácter de Defensor del Pueblo Adjunto de la Ciudad de Buenos Aires, con referencia al expediente caratulado “ASOCIACIÓN VECINAL BELGRANO C MANUEL BELGRANO Y OTRO C/G.C.B.A. S/AMPARO (ART. 14 CCABA)”, para expresar mi apoyo a los puntos de vista sostenidos por la parte actora.

En la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires hemos recibido numerosos reclamos por los elevados niveles de ruido del subterráneo, los que nunca han sido respondidos satisfactoriamente por las autoridades.

En mi carácter de Defensor del Pueblo Adjunto de la Ciudad he realizado diversas gestiones para tratar de medir sistemáticamente variables ambientales en el interior de las líneas de subterráneos, sin ningún apoyo por parte de la empresa Metrovías ni por parte de Subterráneos de Buenos Aires.

Quiero señalar, además, que la empresa Metrovías no es propietaria de las líneas de subterráneos –como afirmó su representante en la Audiencia convocada por Ud. el 2 de febrero último- sino que es concesionaria de este servicio público. Quiero creer que la renovación o no de esta concesión a su término dependerá fundamentalmente de la calidad del servicio que esta empresa preste.

En consecuencia, el estudio que debíamos haber realizado de un modo oficial comenzamos a hacerlo de hecho. Acompaño a esta nota el informe técnico sobre las mediciones de ruidos en la línea C, realizado por la técnica Gladis Leiva, asesora de esta Defensoría Adjunta. En esta medición, los niveles de ruido llegaron a un punto máximo de 104,6 dB, cifra superior a la considerada como de riesgo auditivo por la Organización Mundial de la Salud. El nivel medio de ruido en las mediciones es de 88,95 dB, valor proclive a la generación de diversas perturbaciones y disfunciones orgánicas. El pico máximo de ruido llegó a los 123 decibeles, cifra absolutamente inadmisible y que justificaría la clausura de la línea hasta que se logre solucionar el problema.

Creo que hay algunas reflexiones que hacer sobre este tema:

v     El Gobierno de la Ciudad tiene legitimación pasiva en este juicio. En tal sentido, me parece insostenible el punto de vista del representante del Gobierno de la Ciudad que afirma lo contrario. Una lectura de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires (de la que soy coautor, ya que he sido Convencional Constituyente) muestra en el artículo 104, referido a las atribuciones y facultades del Jefe de Gobierno: “Aplica las medidas que garantizan los derechos de los usuarios y consumidores consagrados en la Constitución Nacional, en la presente Constitución y en las leyes”,  Preserva, restaura y mejora el ambiente”, y “Ejerce el poder de policía, incluso sobre los establecimientos de utilidad nacional que se encuentren en la Ciudad”. En consecuencia, queda claro que, en términos constitucionales, el Jefe de Gobierno de la Ciudad es responsable de la calidad ambiental en el subterráneo y puede ser enjuiciado si no cumple con esa responsabilidad.

v     Estos niveles de ruidos significan que se trata de un trabajo insalubre. El trabajo en el interior del subterráneo fue históricamente calificado como insalubre. Sin embargo, en el momento de efectuarse la privatización del servicio, se decidió que dejaba de serlo. Pero si estamos revisando las condiciones ambientales del subterráneo, es probable que haya que volver a admitir la insalubridad de este trabajo.

v     Al analizar el ruido es necesario tener en cuenta los máximos registrados y no sólo los promedios. Las mediciones habituales de ruidos toman el promedio registrado en un cierto período, pero no tienen en cuenta los picos que se registren durante ese período. Esto se debe a que así lo explicita una norma IRAM vigente, que a mi criterio protege más al que genera el ruido que al que lo sufre.

Para esa norma IRAM, una empresa que produzca todos los días una explosión de la magnitud de la voladura de la AMIA no estaría generando un ruido, porque se trata de un sonido instantáneo. Sin embargo, los ruidos instantáneos también son lesivos para la salud, con independencia de que dicha norma técnica no lo reconozca. Por esta razón en nuestro informe consignamos tanto los promedios como los valores máximos obtenidos.

v    En el caso del ruido, como en el de cualquier otro contaminante, es necesario tener en cuenta los niveles que afectan a los usuarios más vulnerables. Los umbrales de tolerancia a los distintos contaminantes han sido elaborados históricamente sobre la base de estudios de seguridad e higiene industrial. Por consiguiente, toman como parámetro al hombre adulto, de 70 kilos de peso y en buen estado de salud. Sin embargo, el subte es usado también por ancianos, lactantes y mujeres embarazadas, cuyos umbrales ante cualquier contaminante son notoriamente distintos. Por esta razón, sugiero trabajar sobre los umbrales de tolerancia de los usuarios más vulnerables.

v    ¿Se realizaron evaluaciones de impacto ambiental de las nuevas estaciones del subterráneo? Un dato significativo es que los niveles de ruido son superiores en las estaciones nuevas que en las viejas, como si esta variable no hubiera sido tenida en cuenta por el Gobierno de la Ciudad al construirlas.  Es significativo el caso de Tomás K., pasajero de tres años y seis meses de edad, que viajando desde Catedral, comienza a llorar al llegar a la estación Carranza y sólo se calma al descender o cuando se le tapan los oídos. La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires ordena la evaluación del impacto ambiental de todo emprendimiento “de relevante efecto” y su discusión en audiencia pública. En consonancia con esto, la Ley 123 de la Ciudad (sancionada en diciembre de 1998) establece este procedimiento para: “Las obras de infraestructura que desarrollen entes públicos o privados que presten servicios públicos”.

Sospecho que no se ha cumplido con la ley, es decir que no se ha realizado la evaluación del impacto ambiental de las nuevas estaciones del subterráneo, por lo cual la sociedad no conoce las previsiones que se han tomado con respecto a los distintos tipos de contaminación, entre ellos la contaminación sonora.

v    Los niveles de ruidos que soportan los usuarios de la línea C son notoriamente superiores a los niveles históricos, como puede atestiguar cualquier usuario. Una recorrida por esta línea nos sugiere las causas: la empresa ha retirado los balastos que anteriormente protegían rieles y durmientes.

      Se trata de una masa de piedras pequeñas, colocada entre los rieles (y que puede verse en las vías de otras líneas y en los ferrocarriles) y que cumple la función de absorber los ruidos que genera el rozamiento de las ruedas con los rieles. Por tratarse de una masa de piedras colocadas al azar (es decir, no ordenadas de ninguna manera), las ondas sonoras rebotan en el interior de esa masa de piedras, golpeando con unas y otras hasta quedar neutralizadas. Por el contrario, el retiro de los balastos significa que el ruido encuentra sólo superficies lisas y homogéneas de acero y cemento, que actuarán como buenos conductores del sonido. Agreguemos a esto que los túneles funcionan como cajas de resonancia que  transmiten y amplifican el ruido inicial.

     Por esta razón sería interesante conocer las causas por las cuales la empresa Metrovías retiró los balastos de la línea C hace varios años y aún no los repuso. Esta acción es admisible si se trata de hacer una reparación que dure unos pocos días, pero no se me ocurren razones para mantenerla durante tanto tiempo.

v    ¿Reporta esta conducta algún beneficio económico a la empresa Metrovías? La teoría económica afirma que los distintos agentes productivos procurarán moverse en términos de racionalidad económica. ¿Cuál podrá ser el beneficio de una negligencia ambiental en este caso particular? Se trata de un aspecto particularmente delicado, que requiere de un cuidadoso análisis del Contrato de Concesión. Me parece que, en la medida que dicho Contrato de Concesión establece que todas las mejoras ambientales estarán a cargo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires,  esto abre la puerta para obtener fondos adicionales por esta vía. ¿Es lícito suponer que se empeoran deliberadamente las condiciones ambientales para que el público proteste, y para que dicha protesta del público permita obtener nuevos recursos económicos?

Saludo a Ud. muy atentamente.

Antonio Elio Brailovsky

Defensor del Pueblo Adjunto

de la Ciudad de Buenos Aires 


Metrovías dice que el ruido lo produce un horrible

monstruo que además secuestra y viola a las pasajeras.


 MEDICIÓN DE RUIDOS EN EL SUBTERRÁNEO: INFORME TÉCNICO

Por Téc. Gladys Leiva (*)

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuenta con un sistema subterráneo de transporte público de pasajeros, constituido por cinco líneas, a  saber:

ü      Línea A:            Primera Junta – Plaza de Mayo

ü      Línea B:             Federico Lacroze – Leandro N. Alem

ü      Línea C:            Constitución – Retiro

ü      Línea D:            Congreso de Tucumán – Catedral

ü      Línea E:            Plaza de los Virreyes – Bolívar

Con un recorrido de poco más de 39 Km. (no incluye el tramo comprendido entre las estaciones Juramento – Congreso de Tucumán de la línea D). La cantidad de usuarios se eleva a:

                          Línea A                 Línea B         Línea C         Línea D         Línea E

Días hábiles     170.000               280.000        190.000        260.000         70.000

Sábado               50.000              100.000           90.000          80.000         25.000

Domingo             30.000                50.000           50.000          40.000         13.000

El horario del servicio de subtes se inicia a las 05.00 Hs. finalizando a las 22.00 Hs.

Durante el período del día 13 del mes de septiembre del año 2000, la Defensoría Adjunta del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires realizó un estudio de control experimental de nivel de ruidos producido en el servicio. A modo de ejemplo se tomó como muestra el funcionamiento de la línea C, que cubre el trayecto entre Constitución y Retiro.

Las mediciones fueron realizadas utilizando un equipo Q 400 Noise Logging Dosimeter; número de serie Q D 4010005, cuyo rango de medición es de  40 – 140 dB suministrado en préstamo por la empresa SI Consultores.

Definiciones

Sonido es la sensación percibida por el órgano auditivo debido a la incidencia de ondas acústicas propagadas en el aire.

El  ruido suele definirse como un sonido carente de cualidades agradables, o un sonido no deseable.

En el presente informe definimos como contaminación acústica al "conjunto de estímulos que directa o indirectamente interfieren en el ser humano, a través del sentido de la audición".

Peak level: pico máximo medido en cada evento.

Max Level: nivel sonoro máximo medido en cada evento.

Min Level: nivel sonoro mínimo medido en cada evento.

Leq: promedio del evento respectivo.

Se realizaron 20 sondeos Las mediciones comenzaron a las 09:51:42 Hs y se extendieron hasta las 16:16:33 Hs. de lo que se deduce que el tiempo total de medición fue de 3:50:29 Hs con un tiempo total de pausa de 1:08:10 Hs.

Los resultados se expresan a continuación, considerando como “evento” el número de orden de la muestra y “tiempo” el recorrido de la línea Constitución Retiro y Retiro Constitución.


Evento 1                   Tiempo 0:18:05

Peak Level  120,2 dB

Max Level      96,7 dB

Min Level       60,5 dB

Leq                  86,2 dB


Evento 2                   Tiempo 0:17:20

Peak Level    115,8 dB

Max Level      101,3 dB

Min Level          60,1 dB

Leq                    87,8 dB


Evento 3                   Tiempo 0:12:45

Peak Level    118,1dB

Max Level        99,6 dB

Min Level         60,4 dB

Leq                   89,7 dB


Evento 4                   Tiempo 0:13:46

Peak Level   123,4dB

Max Level      98,6 dB

Min Level       62,7 dB

Leq                  87,1 dB


Evento 5                   Tiempo 0:14:42

Peak Level   114,9 dB

Max Level        95,9 dB

Min Level         65,2 dB

Leq                   84,9 dB


Evento 6                   Tiempo 0:00:00

No se registraron datos

Evento 7                   Tiempo 0:12:56

Peak Level   119,0 dB

Max Level      98,7 dB

Min Level       65,2 dB

Leq                  89,0 dB


Evento 8                   Tiempo 0:12:51

Peak Level    116,8 dB

Max Level        97,8 dB

Min Level         65,2 dB

Leq                   87,4 dB


Evento 9                   Tiempo 0:00:18

Peak Level    121,4 dB

Max Level        95,7 dB

Min Level         70,4 dB

Leq                   89,0 dB


Evento 10                 Tiempo 0:00:03

Peak Level   104,0 dB

Max Level        79,8 dB

Min Level         75,1 dB

Leq             78,1 dB


Evento 11                 Tiempo 0:13:56

Peak Level     122,3 dB

Max Level        104,6 dB

Min Level           63,5 dB

Leq                     93,8 dB


Evento 12                 Tiempo 0:12:06

Peak Level    115,3 dB

Max Level        96,4 dB

Min Level         68,5 dB

Leq                   86,1 dB


Evento 13                 Tiempo 0:12:55

Peak Level     119,9 dB

Max Level        100,1 dB

Min Level           68,0 dB

Leq                     90,2 dB


Evento 14                 Tiempo 0:00:00

No se registraron datos


Evento 15                 Tiempo 0:00:00

No se registraron datos


Evento 16                 Tiempo 0:13:18

Peak Level     117,7 dB

Max Level      101,5 dB

Min Level          66,1 dB

Leq                    90,9 dB


Evento 17                 Tiempo 0:11:41

Peak Level     119,2 dB

Max Level        103,1 dB

Min Level           69,2 dB

Leq                     91,3 dB


Evento 18                 Tiempo 0:12:16

Peak Level     119,6 dB

Max Level        100,7 dB

Min Level           64,9 dB

Leq                     89,9 dB


Evento 19                 Tiempo 0:12:05

Peak Level     119,2 dB

Max Level        101,4 dB

Min Level           64,1 dB

Leq                     92,6 dB


Evento 20                 Tiempo 0:12:19

Peak Level       116.0 dB

Max Level            96,9 dB

Min Level             64,2 dB

Leq                       87,4 dB


Conclusiones:

De lo expresado, realizada la evaluación correspondiente se arriba a la siguiente conclusión: En esta medición, los niveles de ruido llegaron a un pico máximo de 123,4 dB y a un punto máximo de 104.6 dB, cifra superior a la considerada por la Organización Mundial de la Salud. El nivel medio de ruido en las mediciones es de 88,95 dB, valor proclive a la generación de diversas perturbaciones y disfunciones orgánicas.

Percepción del ruido

La estructura y función del sistema auditivo son de una gran complejidad neurofisiológica, además esta vinculado a toda una serie de otros sistemas, tales como los del equilibrio, visión, circulación y nivel de actividad general.

La reacción del oído al ruido depende de los parámetros físicos del sonido de que se trate. Al proceder a las mediciones, el campo auditivo se extiende de 20 a 20.000 Hz.

Problemas de comprensión creados por el ruido

La palabra es nuestro principal medio de comunicación. El ruido puede dificultarnos de hacernos comprender y de comprender a los otros.

En un estudio realizado en Francia sobre este tema, se encontró que a una distancia de cinco metros, la comunicación por la palabra es: con 35 dB de ruido, fácil; con 45 dB, posible; con 55 dB, difícil; con 75 dB, muy difícil; con 90 dB, imposible.

Esta dificultad en la comunicación o "enmascaramiento" que crea el ruido se manifiesta en los distintos tipos de actividad humana. Provoca problemas en la enseñanza; particularmente en la primera infancia, donde el niño comienza a conocer el lenguaje y emplea un vocabulario y construcciones gramaticales propias de la infancia, es de fundamental importancia que se logre una buena comunicación.

Crea problemas en el trabajo en situaciones normales y más aún en situaciones de emergencia. Además de generar inconvenientes en la vida cotidiana, limitando las posibilidades de comunicación en el hogar.

Efectos fisiológicos del ruido

La fatiga auditiva aparece en la región de los 90 d. La fatiga aumenta con la intensidad del sonido, en cuyo caso  pueden ir acompañado de silbidos y zumbidos en los oídos.

El enmascaramiento se refiere a la disminución de la capacidad de percibir o entender un sonido en presencia de otro ruido.

La presbiacusia, es la disminución de la agudeza auditiva que sucede normalmente en una sociedad moderna expuesta a los ruidos constantes de la misma.

El ruido puede provocar además alteraciones en el ritmo cardíaco, fluctuaciones en la presión arterial, dilatación de las pupilas, estrechamiento del campo visual, alteraciones en la sangre y otros líquidos (hiperglucemia, hipocalemia etc.), alteraciones en la amplitud respiratoria, efectos sobre el sistema endocrino y el sistema nervioso.

Perturbación del sueño

Se ha demostrado, incluso con estudios electroencefalográficos, que el ruido perturba el sueño. Se ha intentado cuantificar los niveles sonoros a partir de los cuales los efectos sobre el sueño son más acentuados y se ha encontrado que podemos adaptarnos a dormir con un ruido de hasta 60 dB, pero que un ruido que lo eleve en más de 15 dB perturba el sueño.

También se comprobó que el sueño se perturba más con niveles altos de ruido entre medianoche y las cuatro horas que entre las 20 Hs, y medianoche.

Asimismo se constató que el sueño de personas de más de 60 años es más sensible al ruido que la media de la población.

Trastornos del equilibrio

El ruido puede originar trastornos del equilibrio con impresión de pérdida del mismo, incoordinación de movimientos y en casos más acentuados, vértigos, náuseas, vómitos y cefaleas.

Trastornos visuales

Se ha comprobado que niveles superiores a 90 dB provocan una disminución de la apreciación de las distancias, reducción del campo visual y de la capacidad de visión nocturna.

Efectos sobre el sistema digestivo

El exceso de ruido, produce hipersecreción clorhídrica (acidez gástrica), espasmo pilórico (punto de comunicación del estómago y el duodeno), aumento del peristaltismo   (movimiento) intestinal.

Efectos sobre el sistema cardiovascular

Vasoconstricción precapilar con aumento de la resistencia periférica, signos electrocardiográficos de sufrimiento cardíaco. Estudios epidemiológicos realizados encontraron una mayor frecuencia de accidentes cardiovasculares en trabajadores expuestos a niveles altos de ruido. Estudios experimentales efectuados en conejos por científicos alemanes y norteamericanos, sometiendo a los animales a niveles crecientes de ruido y comparándolos con otro lote de conejos testigos, encontraron al principio un aumento de los lípidos en la sangre, y aumentando aún más el nivel de ruido, muerte de los conejos por infarto de miocardio.

Efectos psicofisiológicos del ruido

Estos se manifiestan principalmente a nivel del sueño, dolores de cabeza, pérdida del apetito, molestias e insatisfacciones.

A nivel del trabajo el ruido influye y es un hecho comprobado las diferencias del rendimiento en un ambiente silencioso a uno ruidoso. Se ha calculado que el ruido es el responsable del 50% de los errores de tipeo (mecanográficos) 20% de los accidentes de trabajo y 20% de la jornada de trabajo perdida.

A modo de final

Si bien el estudio realizado es breve, en su extensión y profundidad da claro indicios por la experiencia cotidiana de cualquier pasajero, que los altos niveles de ruido se producen en las líneas restantes.

De las muestras tomadas se desprende como conclusión que existe una concreta agresión sonoro en el pasaje y una situación de permanente condicionamiento sonoro negativo para el personal en línea del servicio subterráneo.

 

 (*)  Técnica en Medio Ambiente. Asesora de la Defensoría del Pueblo Adjunta de la Ciudad de Buenos Aires. 


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